UCR: Cobos-Alfonsín debaten cómo renovarse

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Algún cable sigue suelto en la cúpula de la UCR. Ricardo Alfonsín, Gerardo Morales y Ernesto Sanz ahora insisten con visitas al despacho de Julio Cobos en el Senado para ensayar un proceso de renovación partidaria. Se trata del mismo dirigente al que, primero expulsaron de por vida del partido por compartir fórmula con Cristina de Kirchner, y al que luego marginaron de la interna presidencial por impulsar un acuerdo con Francisco de Narváez.

El vicepresidente, que renunció a cualquier cargo electivo para dedicarse a la ingeniería y la vida partidaria, también tiene un instinto político al menos desconcertante. Luego de su fugaz paso por el radicalismo K, votó contra la Resolución 125 de retenciones móviles, hizo temblar las bases del kirchnerismo, fue amnistiado por sus verdugos, apostó a volver a la UCR y el centenario partido y cuando transitaba su mejor momento, volvió a ser sometido al destierro radical. La estructura del partido dominada por Ricardo Alfonsín lo aisló y consagró unilateralmente candidato presidencial al hijo del expresidente. No hubo contemplación ni siquiera para Ernesto Sanz quien también soñó el verano pasado con ser el postulante del radicalismo.

Ahora, todos volverán a encontrarse en el despacho de Cobos. Tanto Alfonsín, Angel Rozas como Gerardo Morales tienen prevista hoy una cita con el vicepresidente en el Senado para sondear la posibilidad de que el bonaerense Juan Manuel Casella se convierta en el candidato de consenso para presidir el Comité Nacional a partir de diciembre en reemplazo del alfonsinista chaqueño Rozas. Casi la cumbre de una burocracia enquistada que se resiste a cambiar.

En el cobismo temen que el saliente vicepresidente, que se declaró prescindente durante la campaña, quede pegado con el denominado pelotón de perdedores de la última elección en la que Alfonsín rozó el 10 por ciento de los votos detrás incluso del socialista Hermes Binner. Con el santafesino Mario Barletta fuera del lote de candidato por no ser delegado al Comité Nacional, la facción de los intendentes radicales miran con desconfianza este cambio de nombres que no representan un cambio dirigencial en el partido.

Por eso mañana habrá una cumbre disidente de convencionales nacionales y delegados al Comité Nacional de distintos distritos como Capital Federal, Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Tucumán y Salta, para ir preparando la estrategia de la Convención Nacional del 18 y el 19.

Este encuentro llega luego de la cumbre de intendentes encabezada por el cordobés, Ramón Mestre, y el mendocino Víctor Fayad donde también estuvieron el mendocino Alfredo Cornejo; el santafesino José Corral; y los bonaerenses Gustavo Posse, Mario Meoni, Héctor «Cachi» Gutiérrez, el neuquino Horacio Quiroga, la chaqueña Aída Ayala y Barletta de Santa Fe.

A pesar de que el nombre de Barletta era en principio bien visto en el alfonsinismo como prenda de unidad, luego de la última reunión del Morena, el alfonsinismo salió a desinflar ese plan, basados en el hecho de que el santafesino no reúne las condiciones necesarias porque no es delegado del Comité Nacional.

Incluso, aunque el alfonsinismo sacó a relucir su proyecto de reforma de la Carta Orgánica que podría habilitar la designación de Barletta, en las últimas horas también hicieron trascender que ese proyecto no se aprobará en la próxima Convención Nacional, sino que allí solamente se declararía la necesidad de avanzar en una reforma a futuro, para lo que se necesitan los dos tercios de delegados.

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