El desembarco de Sanz en el Comité Nacional, quien vuelve así a precalentar para las presidenciales 2015, llegó luego de un acuerdo dirigencial que dejó fuera del mapa a Cobos, el exvicepresidente de Cristina de Kirchner y el radical con más votos en todo el país.
El centenario partido busca así reforzar el perfil opositor y alejarse de los zigzagueos cobistas, que empezaron con el kirchnerismo, rozaron apenas al PRO de Mauricio Macri y ahora busca reforzar el perfil socialdemócrata junto con Hermes Binner. Sanz también cuenta con varias terminales. Amigo personal de la macrista Gabriela Michetti, suele recibir a la exvicejefa porteña en su finca de San Rafael para hablar de política. Y en 2011 avaló el acuerdo con el peronista conservador Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires, ninguneando al FAP de Binner, quien resultó el opositor más votado en todo el país. En 2007 había bendecido también la candidatura presidencial de Roberto Lavagna en el radicalismo.
La presidencia de Sanz en la UCR estará blindada en la mesa de conducción por dirigentes que adquirieron peso territorial a partir de sus triunfos en las elecciones legislativas de octubre. Una de las vicepresidencias será para el empresario santacruceño Eduardo Costa, que se impuso como candidato a diputado en el terruño de Néstor y Cristina de Kirchner. La experiencia UNEN que casi le gana al macrismo en la Capital Federal también será reconocida, y el beneficiario podría ser Rodolfo Terragno. Arturo Colombi, el único gobernador UCR de todo el país, casi una especie en extinción sin contar al cristinista santiagueño Gerardo Zamora, le garantiza también una silla al radicalismo de Corrientes.
Cobos se desligó de la interna partidaria y asistió ayer a la presentación de un libro sobre Defensa Nacional. Ni siquiera le permitieron conducir el bloque de 40 diputados nacionales de la UCR en el Congreso que será capitaneado por el cordobés Mario Negri. Si bien se mantiene orgánico, el exvicepresidente aceleró su acercamiento a Binner más allá de los tiempos del Comité Nacional de la UCR y el fin de semana pasado lo recibió en Mendoza para consensuar una agenda legislativa sin la presencia de autoridades radicales. Además, y en secreto, selló un acuerdo con Alfonso Prat Gay para tener una pata propia en la Capital Federal.
En la Convención Nacional de la UCR, los ánimos también están caldeados. El convencional filocobista Diego Barovero le envió esta semana una carta documento a la titular del principal órgano de la UCR, Lilia Stubrin: "INTIMAMOS, bajo apercibimiento de solicitarlo a la justicia federal con competencia electoral, a la inmediata convocatoria del máximo organismo de conducción de la UCR a fin de que pueda ejercer en plenitud sus facultades de gobierno partidario y lleve adelante el debate que fije la línea y postura política del radicalismo en todo el territorio de la República Argentina. Queda usted notificada".
Lejos de las turbulencias, Sanz manifestó su confianza en que mañana será ungido presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical y prometió "una construcción no peronista" junto con otras fuerzas políticas. "Queremos que el radicalismo sea el motor de una construcción no peronista junto con el socialismo, el GEN, Proyecto Sur, Libres del Sur y otras fuerzas", expresó Sanz en declaraciones a la prensa.
Respecto de los candidatos para las elecciones presidenciales, el senador puntualizó que ese aspecto se ha tornado un obstáculo para el logro de acuerdos entre los partidos políticos que permitan alcanzar alianzas. "Pero ya tenemos claro que si no hay acuerdo entre las diferentes fuerzas en 2015 iremos a las primarias abiertas para definir la frutilla del postre", agregó. Sanz expresó sus pretensiones presidenciales, aunque estimó que "eso no es lo central. Lo más importante para mí es otra cosa: quiero ser el conductor de un partido que llegue al Gobierno, y para ello voy a armar una junta de acción política integrada por diferentes personalidades del partido".
| E.R. |
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