22 de noviembre 2010 - 00:00

UCR intenta zafar de una ruptura en el Senado

Gerardo Morales
Gerardo Morales
La reunión se conoce de antemano, pero con los días fue subiendo de tono. Los senadores radicales debatirán mañana cómo continúa la conducción de la bancada en esa cámara. La cuestión no es simple: Gerardo Morales ya denunció hace una semana que Julio Cobos encabeza una operación para derrocarlo de ese puesto. Alega, en público, que forma parte de una suerte de venganza contra el alfonsinismo por haberle sacado al cobista Oscar Aguad la presidencia del bloque de Diputados, colocando en su lugar, en medio de un proceso de junta de firmas casi a las apuradas, a Ricardo Gil Lavedra.

Ese cambio, que en inicio no terminó de cerrar el acuerdo que hace un año cobistas y alfonsinistas decidieron para

alternarse en la conducción de la bancada de Diputados al no definir si Aguad se haría, al dejar la conducción, con la vicepresidencia de la Cámara que ostenta Alfonsín, se terminó de ajustar durante el fin de semana. Por lo tanto, algunas de las heridas que dejó el recambio (hecho además el mismo día y a la misma hora que Elisa Carrió denunciaba connivencia entre la UCR y el Gobierno para votar el Presupuesto 2011) comenzaron a cerrarse.

Pero la crisis en el bloque del Senado igual continúa. Es que, en realidad, se precipitó por la pelea entre cobistas y alfonsinistas en Diputados, pero tiene otra base: los problemas que le plantean al estilo de conducción de Morales y la propia interna por las candidaturas presidenciales que estalló en el centro mismo del Senado.

No será un día fácil. Mientras se prepara esta reunión de bloque, Ricardo Alfonsín presentará a los equipos técnicos que lo acompañaran en caso de confirmarse como candidato presidencial. Y precisamente es Morales quien coordina esos equipos.

Cada uno de los actores de esa puja tiene su versión de la historia, pero hay algo en lo que están todos de acuerdo: ingresarán al bloque con la cara pintada y dispuestos a votar nuevamente la conducción, esto es con la decisión de apurar una dfinición, aunque no exista consenso. Tanto Morales como los cobistas confesaron a los suyos el fin de semana que «si hay que votar, se vota».

Cuentas pendientes

Eso implica la posibilidad de una ruptura que nadie quiere, pero es real. Aunque tratándose de radicales y teniendo todos cuentas pendientes, no puede darse por cerrada una negociación hasta último momento por la redistribución de cargos menores que calme la pelea.

Mañana a las 19 deberá definirse, además, una incorporación clave al bloque. Es la de los dos senadores por Catamarca Oscar Castillo y Blanca Montllau, y la del correntino José María Roldán. Castillo fue hasta el viernes pasado el candidato del cobismo para ocupar el lugar de Morales, pero al no estar dentro de la bancada, sino asociados como interbloque con el Frente Cívico, no podría pretender la conducción. Los tres firmaron el documento que pide el paso al costado del jujeño. Si se incorporan, presionarán por el cambio, salvo que el propio Cobos, recién llegado del exterior, decida tomarse un tiempo y suspender por ahora la batalla.

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