Al borde de la quiebra tras más de un año de guerra en su parte oriental, Ucrania obtuvo en marzo una línea de crédito de u$s 17.500 millones en cuatro años, de los que ya recibió u$s 5.000 millones. Para percibir el resto, Kiev debe de todas formas lograr un alivio de deuda de u$s 15.000 millones y busca convencer a sus acreedores privados, principalmente fondos de inversión estadounidenses, de aceptar una quita del 40%. Frente a sus reservas, Kiev propuso recientemente darles nuevos bonos de alto rendimiento para compensar estas pérdidas, pero también amenaza con imponer una moratoria sobre el pago de su deuda en caso de no alcanzarse un acuerdo. Liderados por el fondo Franklin Templeton, los acreedores dijeron ayer que estudian esta nueva oferta, al tiempo que dudaron sobre la credibilidad de las previsiones del FMI sobre Ucrania, en las que se basan las autoridades.
| Agencia Reuters |


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