• EL PRESIDENTE ACTIVÓ SALVAVIDAS CON EL JEFE DEL FPV, MIGUEL PICHETTO Tiene hasta las 11 para convocar mesa multisectorial y así consensuar otro proyecto. Si no, iniciativa opositora será tratada el 21-12. Por ahora no hay un dictamen de mayoría. Con los de minoría, habrá votación china.
Números reales. El jefe de la AFIP, Alberto Abad, llevó datos concretos tras días de cifras dispersas que repartió el Ministerio del Interior.
Ni el reaparecido ministro del Interior, Rogelio Frigerio, ni el peronista con témpera PRO Emilio Monzó, ni el expresidente de la Nación Federico Pinedo. Tras varios tropiezos del oficialismo (y tras haber obviado consejos del radicalismo), el propio Mauricio Macri fue quien se cargó ayer la responsabilidad de conseguir un salvavidas para detener el ambicioso y costoso proyecto de Ganancias de la flamante marca Frente Renovador-PJ-kirchnerismo-progresismo silvestre.
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Macri llamó ayer por la mañana al jefe de la bancada del Frente para la Victoria (FpV) en el Senado, Miguel Pichetto, y creó una hendija en la que se acrecentó, durante toda la jornada de ayer, la posibilidad de desactivar la iniciativa opositora. Después vinieron los cónclaves del legislador rionegrino con Frigerio y Monzó -entre otros-, la reunión de gobernadores en un hotel céntrico de la Ciudad de Buenos Aires y el convite de Casa Rosada con ministros de Economía provinciales para demostrar la voluntad del Gobierno para negociar (ver página 2).
Lo cierto es que ayer, tras casi ocho horas de debate en la Comisión de Presupuesto que comanda Juan Manuel Abal Medina (FpV-Buenos Aires), los jefes de bloque acordaron en la reunión de Labor Parlamentaria pasar a un cuarto intermedio hasta las 11 y trasladar un pedido formal a Macri a través de Pinedo, titular provisional del Senado. La sugerencia es simple: el Presidente debe convocar a una mesa multisectorial que incluya a los partidos con representación parlamentaria, gobernadores y sindicatos para consensuar junto a Casa Rosada una iniciativa más amena de Ganancias.
Para el Gobierno, un sí significará ceder tras negarse a negociar en Diputados, pero con un efecto menos dañino que un eventual veto. En tanto, para la oposición, pero sobre todo para el PJ del Senado, lo que ocurrió ayer o lo que suceda hoy tiene un destino win-win: si Macri no convoca, lo más probable es que vote el proyecto opositor de Ganancias el 21-12; pero si Gobierno recapacita, quedará como el garante de haber gatillado un freno a las aspiraciones del libreto Massa-Bossio-Kirchner-Donda.
Sin embargo, y para el peronismo en el Senado, el texto que vino de Diputados representa aún una bomba difícil de desarmar. Tras la aprobación en Diputados, los legisladores del FpV visualizaban al menos 50 votos a favor de la iniciativa. Ayer, ese panorama cambió por la actividad del Gobierno y de gobernadores mucho más determinante frente a la pasividad de días atrás.
Un segundo problema es que nadie quiere hacerse cargo del costo fiscal del proyecto opositor, pero tampoco quedar como bloqueadores de una iniciativa avalada días atrás por diputados del mismo partido político. La tercera cuestión para el peronismo senatorial es que le advirtió a Massa que no podía entregarle un cheque en blanco para el tema de Ganancias y, según lo trascendido ayer en el bloque del FpV, ocurrió eso. No obstante, la bancada aún se mantiene tensa por la disputa entre justicialistas y megakirchneristas. Ante un titubeo de Casa Rosada, el texto opositor podría ser sancionado el 21-12 con dictámenes de minoría, lo que significa que se someterá a votación -china- de artículo por artículo.
Durante la reunión de comisión fue importante la exposición del titular de la AFIP, Alberto Abad, quien llevó cifras reales y finales sobre las iniciativas oficial y opositora, tras días de números dispersos que repartieron operadores de Frigerio. En tanto, la subsecretaria de Ingresos Públicos del Ministerio de Hacienda y Finanzas, Claudia Balestrini, destrozó el texto que vino de Diputados.
Luego fue el turno de los pocos gobernadores que asistieron a la comisión y pusieron la cara en el debate. Los más enfáticos fueron el salteño Juan Manuel Urtubey (encontra del texto opositor) y el chubutense Mario Das Neves (a favor). En el camino de la ambigüedad quedó el neuquino Omar Gutiérrez.
Por la tarde fue el turno de la CGT, que pidió una rápida sanción de la iniciativa opositora. No obstante, anoche ya se produjeron contactos para apaciguar al triunvirato gremial (ver página 4).
Para hoy, y con Ganancias fuera del temario, el Senado buscará sesionar desde las 14 -falta la confirmación a las 11 por el cuarto intermedio de Labor Parlamentaria- para aprobar la reforma de la ley de riesgos de trabajo (ART) y la prórroga de emergencia social, texto que se convertirá en ley y abrirá un grifo de $30.000 millones para los piqueteros vaticanos, quienes marcharán y cortarán calles -como la semana pasada- para apoyar el debate.
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