8 de junio 2009 - 00:00

Ultimátum de EE.UU. por seguridad aérea

La administración de Barack Obama le dio 180 días al Gobierno de Cristina de Kirchner para que corrija una serie de anomalías que tiene la Argentina en materia de Seguridad Aérea Operacional (anexos 1, 6 y 8 del Convenio de Chicago), según evaluaciones que hizo en el país la Administración Federal de la Aviación (FAA, por su sigla en inglés) del Ministerio de Transportes de los Estados Unidos.

Se llegó a una tregua de seis meses, plazo en el que la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC), recientemente creada por Kirchner, deberá corregir las observaciones que arrojó la inspección del ente de control de la aviación norteamericano con miras a conservar la actual categoría 1 de la Argentina.

El documento inicial de la presión estadounidense sobre el Ministerio de Defensa reclamando mayor seguridad aérea operativa a la Argentina (en el área de certificaciones, habilitaciones y licencias de pilotos y empresas aéreas) cayó a principios de marzo al despacho del brigadier Marcelo Ayerdi, quien entregará esas funciones al designado administrador nacional de la Aviación Civil (ANAC), Rodolfo Gabrielli, el próximo 1 de julio. Al menos ésa es la fecha que anunció la ministra Nilda Garré la semana pasada durante el agasajo del Día del Periodista.

La nota oficial de FAA firmada por el director del Servicio de Estándares de Vuelo, John Allen, dice: «Hemos analizado los resultados de la evaluación de marzo de 2009 llevada a cabo por miembros del equipo de la Administración Federal de la Aviación (FAA, Federal Aviation Administration)... «El equipo brindó un informe oral durante el cual se procedió a identificar las áreas problemáticas específicas y a sugerir las medidas tendientes a su corrección «.

El informe indica que «el Gobierno de la República Argentina no cumple con los estándares de la OACI en cuanto al cuidado de la seguridad operacional en las siguientes áreas:

- La Argentina necesita proporcionar suficientes materiales de guía técnica para cumplir con las obligaciones de resguardo.

- La Argentina necesita desarrollar, rever y actualizar su sistema para otorgar licencias para aviadores y certificación de operadores de manera de cumplir con los estándares de OACI.

- La Argentina necesita establecer un programa efectivo para el seguimiento de los tenedores de certificaciones (n.r. empresas, operadores aéreos, aviones) y licencias, que cumpla con estándares de la OACI. Allen termina así: «Hemos decidido que las preocupaciones demostradas durante nuestra evaluación de marzo de 2009 requieren de los Estados Unidos de Norteamérica que se solicite un tratamiento final en referencia al cumplimiento de los estándares de la OACI»... «requeriríamos una descripción de los pasos correctivos implementados por el Gobierno de la República Argentina»... «Este tratamiento será la oportunidad final de la FAA (Federal Aviation Administration) para considerar las deficiencias y los pasos correctivos implementados previo a decidir si la Argentina recibirá la clasificación de IASA (Internacional Aviation Safety Assessment, Evaluación de la Seguridad Operacional en la Aviación Internacional) Categoría 1 o Categoría 2».

En algunos despachos oficiales la actuación de la FAA se vivió como una intervención en asuntos internos del país, habida cuenta de que las novedades presuntamente encontradas por el ente de los Estados Unidos en la seguridad aérea operacional distaban mucho del resultado óptimo (80 por ciento) que para esa misma fecha había arrojado una auditoría de la OACI (Organización de la Aviación Civil Internacional) al país.

Normas

OACI es la estructura de las Naciones Unidas (ONU) que establece normas y regulaciones internacionales necesarias para garantizar la seguridad y eficiencia y regularidad del transporte aéreo mundial.

El saliente embajador Earl Wayne estuvo al tanto de todo el proceso, el equipo de inspectores de FAA mantuvo al menos tres reuniones con Wayne, el agregado de la Fuerza Aérea, Brian Jensen, y el consejero económico, Douglas Climan. El diplomático se interesó en conocer el tiempo que mediaba entre la finalización de la evaluación de FAA y la notificación del resultado a la Argentina. Ahora el veredicto final será comunicado por su colega entrante, Vilma Socorro Martínez.

La paz por seis meses quedó bendecida con la firma de un Convenio de Asistencia Técnica entre la FAA y el administrador Gabrielli (ANAC), por el cual el ente de control estadounidense asesorará y brindará su expertise a cambio de 800 mil dólares. Atrás quedó la iniciativa del funcionario de Defensa, Nicolás Da Pena, quien habría impulsado a la francesa DGAC (Direction Générale de l'Áviation Civile) para el mismo objetivo aunque a título gratuito. La DGAC colaboró con el ministro de Planificación Federal.

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