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Ultra libanés reaparece para agitar a islamistas
Clérigos chiitas y partidarios del líder de Hizbulá, Hasan Nasralá, marcharon por el sur de Beirut. Nasralá no encabezaba un acto desde 2008.
En momentos en que la agrupación lucha por recuperar el terreno político perdido a raíz de la revuelta armada en su aliada Siria, Nasralá arengó a decenas de miles de seguidores en una plaza de la periferia sur de Beirut.
«No se trata de un movimiento pasajero o de algo espontáneo sino del comienzo de una movilización seria que debe continuar a través de toda la nación islámica para defender al profeta» Mahoma, lanzó Nasralá. «Todos nuestros pueblos y nuestros gobiernos deben presionar a la comunidad internacional para que adopte una resolución internacional y leyes nacionales que criminalicen toda ofensa a las religiones monoteístas y a los grandes profetas de Dios», agregó. «Si no es así habrá repercusiones peligrosísimas», gritó ante la multitud.
Su sorpresiva presencia provocó entusiasmo entre la multitud. Los tonos de Nasralá, que habló desde un palco sin la protección del clásico panel antibalas, aunque rodeado de guardaespaldas, fueron más encendidos que sus intervenciones frecuentes. Desde 2008 no aparecía en público.
Las consignas más repetidas en el cortejo de hombres, seguido de una multitud de mujeres, fueron «Muerte a Estados Unidos», «Estados Unidos eres tú el más grande Satanás» y «Muerte a Israel».
«El mundo todavía no comprendió el grado de ofensa hecho al islam y los musulmanes por las escenas de este film», atribuido a Nakoula Basseley Nakoula, de Los Angeles, y difundido en parte en internet. «No hemos hecho nada antes porque no queríamos que nuestra iniciativa fuera asociada a la visita del papa» Benedicto XVI, indicó Nasralá.
Los participantes agitaron banderas amarillo-verdes de Hizbulá y las verde-rojas de otro partido chiíta, Amal. También hubo banderas de Siria, levantadas sólo por quienes defienden al régimen de Damasco, sostén del movimiento chiíta.
Desde hace algunas semanas Hizbulá parece dar señales de querer reposicionarse, al menos en el escenario interno libanés, en vista de una eventual caída de Asad.
Hizbulá convocó a otras manifestaciones mañana contra la película en Tiro (sur), el viernes en Baalbeck (este), el sábado en Bint Jbeil (sur) y el domingo en Hermel (este).
Mientras tanto, las protestas continuaban expandiéndose en otros países. Los incidentes más graves sucedieron en Afganistán y Pakistán, estado donde al menos una persona murió y varias más resultaron heridas por disparos de la Policía en el localidad de Warai, en el noroeste del país.
Karachi, su capital económica, registró violentas protestas, que al caer la noche devinieron en el incendio de cuatro vehículos policiales, un colectivo y una estación de servicio en la zona de Numaish Churangui.
Igualmente multitudinarias fueron las demostraciones en Kabul, donde miles de indignados musulmanes salieron a las calles para arremeter contra EE.UU. y denunciar lo que consideran una cruzada occidental contra el islam.
India, Indonesia y Azerbaiyán también fueron escenario de manifestaciones violentas.
Agencias ANSA, AFP, DPA, EFE y Reuters

