23 de octubre 2018 - 00:00

Un asesor del príncipe saudita participó del crimen del periodista por videollamada

Además, los perpetradores utilizaron a un doble que vistió la ropa de Jamal Khashoggi para plantar pistas falsas en Estambul.

PRUEBA. Arabia Saudita informó en un principio que Jamal Khashoggi había abandonado el consulado. Eso es la versión que buscaron plantar con la utilización de un doble del columnista del diario The Washington Post. Mustafa al Madani (derecha) abandonó la sede diplomática utilizando una barba falsa y la ropa con la que el periodista había ingresado instantes antes.
PRUEBA. Arabia Saudita informó en un principio que Jamal Khashoggi había abandonado el consulado. Eso es la versión que buscaron plantar con la utilización de un doble del columnista del diario The Washington Post. Mustafa al Madani (derecha) abandonó la sede diplomática utilizando una barba falsa y la ropa con la que el periodista había ingresado instantes antes.
Estambul - Los medios turcos divulgaron que los verdugos del periodista saudita Jamal Khashoggi utilizaron a un doble que se vistió con la ropa del disidente para plantar pistas falsas, al mismo tiempo que afirmaron que uno de los principales asesores del príncipe heredero Mohammed Salmán siguió el crimen por Skype. Todo ello en momentos que crece la expectativa por el contenido de la revelación del presidente turco Recep Tayyip Erdogan acerca de lo ocurrido.

Uno de los hombres que formaban el comando de 15 sauditas que viajó exclusivamente a Turquía para encontrarse con Jamal Khashoggi en la sede diplomática en Estambul fue captado por las cámaras de seguridad de la ciudad el día que fue asesinado, de acuerdo con revelaciones oficiales.

En las imágenes difundidas por la prensa se observa al protagonista en cuestión, Mustafa al Madani, saliendo por la puerta trasera del edificio vestido con la ropa que llevaba Khashoggi al ingresar al consulado cerca de dos horas antes, y que complementó con anteojos y una barba falsa, insistió la fuente policial en conversación con cadena.

El mismo hombre fue visto después en la Mezquita Azul, monumento símbolo de Estambul. Allí ingresó a un baño público para sacarse el disfraz, y se cree que luego arrojó la prueba a la basura.

Desde que el caso de la desaparición del columnista del diario The Washington Post tomó notoriedad internacional, la monarquía absoluta intentó por todos los medios negar su participación en el hecho, hasta que con el correr de los días atribuyó el crimen a sauditas rebeldes, y luego que murió en el marco de una riña dentro del consulado tras un interrogatorio. Este nuevo aporte despeja las dudas acerca de un hecho premeditado, y ahora todos los dedos apuntan contra Salmán.

"No se necesita un doble de cuerpo para una rendición o un interrogatorio", aseguró el alto cargo turco a la CNN. "Nuestra evaluación no ha cambiado desde el 6 de octubre. Este fue un asesinato premeditado y el cuerpo fue retirado del consulado",

En ese marco, en los medios turcos y estadounidenses se corrió la voz sobre la existencia de la grabación de una llamada por la red social Skype que fue grabada y que confirmaría la participación en vivo por parte de Saud al-Qahtani, un importante asesor de Salmán. El fin de semana Riad afirmó que el funcionario había sido despedido por el crimen por su decisión unilateral. Pero la influencia de Qahtani en el séquito del príncipe heredero ha sido tan vasta en los últimos tres años, que será difícil para las autoridades sauditas pintar a Qahtani como el autor intelectual del homicidio sin plantear preguntas sobre la participación del príncipe Mohammed.

El mismo Qahtani dijo una vez que nunca haría nada sin la aprobación de su jefe. "¿Crees que tomo decisiones sin orientación? Soy un empleado y un fiel ejecutor de las órdenes de mi señor el rey y mi señor el príncipe heredero", escribió Qahtani el verano pasado en Twitter.

De acuerdo con una fuente árabe de alto rango con acceso a inteligencia y vínculos con miembros de la corte real de Arabia Saudita, Qahtani se hizo presente de forma virtual. Qahtani comenzó a insultar a Khashoggi por teléfono. Según las fuentes árabes y turcas, el periodista respondió en los mismos términos. Pero no fue rival para un escuadrón, que incluyó a agentes de seguridad e inteligencia, algunos con vínculos directos con la corte real. Una fuente de inteligencia turca dijo que en un momento dado Qahtani ordenó a sus hombres que se deshicieran de Khashoggi. "Tráiganme la cabeza del perro", fue la instrucción, según la fuente. No estaba claro si Qahtani observó todo el proceso, que la fuente árabe de alto rango describió como una "operación malvada".

En ese marco, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó ayer que no está "satisfecho" con las explicaciones dadas por los sauditas. El mandatario indicó que actualmente hay agentes de inteligencia estadounidenses "de alto nivel en Turquía" y que pronto se conocerán más detalles. "Vamos a saber mucho más en los próximos dos días", agregó.

Ámbito Financiero y Agencia Reuters

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