24 de junio 2011 - 00:00

Un clásico que se extrañaba

Roger y David, nuevamente cara a cara en el circuito. El buen tenis está garantizado en la tercera ronda.
Roger y David, nuevamente cara a cara en el circuito. El buen tenis está garantizado en la tercera ronda.
Será, sin dudas, el partido más atractivo de la tercera ronda el que se producirá mañana en Wimbledon. A tal punto que, tranquilamente podría confundirse con una semifinal o, incluso, con una final. Pero el destino quiso que David Nalbandian y Roger Federer jueguen su 19° enfrentamiento en una rueda menos decisiva. El último cruce data del 26 de octubre de 2008, cuando protagonizaron la final del ATP 500 de Basilea, en la casa del suizo, quien a la postre se quedó con la corona. Hay una leve ventaja del ex N°1 del mundo, que domina el historial por 10-8. El último triunfo del cordobés fue en los octavos de final del por entonces Master Series de París-Bercy, hoy Masters 1000.

«Es un duelo atractivo, por supuesto. Volver a jugar con él es bueno», señaló Nalbandian tras la victoria ante el austríaco Andreas Haider-Maurer, N°78 del mundo, por 6-3, 3-6, 6-4 y 6-4 en dos horas y 32 minutos. Después de un arranque sólido en primer set, el cordobés se mostró inestable en el segundo y tras dos quiebres de Haider-Maurer quedaron igualados. En el tercer y el cuarto parcial, David volvió a su firmeza inicial, y tras un quiebre en cada set, cerró con jerarquía el match ante el austríaco.

Por su parte, Federer elogió a su próximo adversario y celebró volver a enfrentarlo. «Es obviamente (un rival) duro. Solía ser mi bestia negra, aunque creo que pude dar vuelta las cosas. Pero sigue siendo uno de los grandes jugadores de mi época. Es bueno ver que está aún vigente», aseguró el suizo luego de su cómoda victoria ante el francés Adrian Mannarino por 6-2, 6-3 y 6-2, en court central. Y ponderó: «Si (Nalbandian) es más fuerte o más débil que hace tres u ocho años, ya lo veremos. Su revés es, obviamente, un golpe como casi no hay otros en el circuito». Por último, el ex N°1 del mundo concluyó: «Será una fantástica tercera ronda».

En otro orden, en el cuadro femenino, la sorpresa fue la eliminación de la china Na Li, N°4 del mundo y campeona de Roland Garros hace dos semanas, ante la alemana Sabine Lisicki, de 21 años y N°62.