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Un clásico que se extrañaba
Roger y David, nuevamente cara a cara en el circuito. El buen tenis está garantizado en la tercera ronda.
«Es un duelo atractivo, por supuesto. Volver a jugar con él es bueno», señaló Nalbandian tras la victoria ante el austríaco Andreas Haider-Maurer, N°78 del mundo, por 6-3, 3-6, 6-4 y 6-4 en dos horas y 32 minutos. Después de un arranque sólido en primer set, el cordobés se mostró inestable en el segundo y tras dos quiebres de Haider-Maurer quedaron igualados. En el tercer y el cuarto parcial, David volvió a su firmeza inicial, y tras un quiebre en cada set, cerró con jerarquía el match ante el austríaco.
Por su parte, Federer elogió a su próximo adversario y celebró volver a enfrentarlo. «Es obviamente (un rival) duro. Solía ser mi bestia negra, aunque creo que pude dar vuelta las cosas. Pero sigue siendo uno de los grandes jugadores de mi época. Es bueno ver que está aún vigente», aseguró el suizo luego de su cómoda victoria ante el francés Adrian Mannarino por 6-2, 6-3 y 6-2, en court central. Y ponderó: «Si (Nalbandian) es más fuerte o más débil que hace tres u ocho años, ya lo veremos. Su revés es, obviamente, un golpe como casi no hay otros en el circuito». Por último, el ex N°1 del mundo concluyó: «Será una fantástica tercera ronda».
En otro orden, en el cuadro femenino, la sorpresa fue la eliminación de la china Na Li, N°4 del mundo y campeona de Roland Garros hace dos semanas, ante la alemana Sabine Lisicki, de 21 años y N°62.

