28 de agosto 2009 - 00:00

Un ‘‘cuadro’’ que apaciguó el vínculo Cristina-Uribe

El canciller colombiano, Jaime Bermúdez, recorrió el continente explicando que las bases no afectarán a terceros países.
El canciller colombiano, Jaime Bermúdez, recorrió el continente explicando que las bases no afectarán a terceros países.
Las siete bases militares son colombianas. Las tropas y asesores norteamericanos eventualmente sólo intervendrán en acciones contra el narcoterrorismo. Ningún aparato electrónico colombiano o norteamericano operará fuera del territorio nacional. Los tres conceptos fueron explicados largamente en las últimas horas a todas las cancillerías del continente, incluyendo la argentina, por el hombre clave de la delegación colombiana, obviamente luego del presidente Álvaro Uribe. Se trata del canciller Jaime Bermúdez, la persona en la cual el jefe de Estado confió las negociaciones previas con el continente para adelantar hoy la posición oficial de su país en la cumbre de la UNASUR. Es el funcionario que desarrolló la teoría básica que Uribe presentará esta mañana, cuando le toque exponer su defensa en medio de la reunión que hoy sostendrán los presidentes de la región en el hotel Llao Llao.

Bermúdez es un viejo conocido de la Argentina. «Un cuadro, un verdadero cuadro», según la definición de Cristina de Kirchner cuando en Quito, donde viajó para participar de la asunción de Rafael Correa y donde se decidió concretar la cumbre de Bariloche, comenzó la organización del evento. En esa ciudad, y mientras las consecuencias de la altura ecuatoriana provocaban estragos en su salud, la presidente argentina confió a sus colaboradores que la presencia de Bermúdez como canciller garantizaba que la cumbre no fracasara y que Uribe vendría a la Argentina.

Tarea titánica

Bermúdez fue embajador en Buenos Aires entre setiembre de 2006 y julio de 2008. Durante ese período tuvo que manejar una tarea titánica: ser en diciembre de 2007 la voz de su país mientras Néstor Kirchner permanecía en la jungla colombiana en aquella misión fallida en la que el ex presidente iba a rescatar a unos cinco rehenes (entre ellos un niño) en poder de las FARC. El evento fue preparado por Hugo Chávez, que aseguraba tener los datos sobre las coordenadas del lugar donde la guerrilla iba a depositar a los sobrevivientes. En esos días, Bermúdez mantenía los contactos con Cristina de Kirchner, conteniendo a Olivos cuando los días pasaban y la misión se estancaba. Finalmente, ya cuando se supo que el niño a rescatar de la selva hacía dos años que vivía en Bogotá, el embajador colombiano aseguró en Buenos Aires que su país no haría bulla mofándose de la aventura chavista-kirchnerista en la jungla. Bermúdez mantuvo su palabra y desarrolló cierta afinidad con Olivos.

En julio de 2008 Uribe lo llamó para que ocupara la Cancillería colombiana. Desde ese momento se convirtió en el hombre clave del Gobierno de ese país, y una de las espadas que tiene el jefe de Estado para sus proyectos internacionales y locales (reelección). Abogado y especialista en opinión pública, conoció a Uribe en Gran Bretaña mientras ambos hacían un posgrado en Ciencia Política en Oxford. En su currículum figura también haber manejado la imagen presidencial en privatizaciones colombianas, campañas de apoyo a la aceptación en su país del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y, especialmente, manejar desde que Uribe está en el Gobierno hacia el exterior por el conflicto con las FARC. ¿Tiene además cierta relación directa con Hillary Clinton, con quien diseñó directamente la llegada de los norteamericanos a las bases de su país?

Discurso

Es desde este rol de experto en mejorar la imagen colombiana en el exterior, bajo su rol oficial de canciller, que Bermúdez está desde ayer, nuevamente en el país. Hasta anoche coordinaba el contenido del discurso que Uribe dará hoy en el Llao Llao explicando la decisión de permitir el ingreso de tropas extranjeras. El primer concepto que se defenderá en todo momento, es el de insistir que las bases son colombianas, preexistentes a la llegada de los norteamericanos y dedicadas a la seguridad interna. Dirá también que las tropas sólo tendrán actividad directa para combatir al narcotráfico, bajo el argumento que es también un tema de seguridad de la administración Barack Obama. Sólo intervendrían contra las FARC en el caso que éstas realicen operaciones conjuntas con narcotraficantes.

Bermúdez trabajó además en otro de los cuestionamientos, quizá el más importante, ya que es inquietud también de Luiz Inácio Lula da Silva. Colombia dirá hoy que los aparatos que desplieguen los norteamericanos en su territorio no tendrán poder de acción fuera del territorio de ese país. Más específicamente, los radares de EE.UU. no tendrán capacidad para verificar el tráfico aéreo de los estados vecinos de Colombia, y se concentrarán en inspecciones internas.

De la capacidad de convencimiento de estos argumentos que tenga la dupla Uribe-Bermúdez hoy en el Llao Llao, dependerá el éxito de esta cumbre de la UNASUR.

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