El Ejército Sirio Libre (ESL), un grupo de brigadas rebeldes bajo un mando común y apoyadas por Washington, considera esta posible intervención como la ocasión de dar un vuelco en su favor a la situación.
En Estados Unidos, los partidarios de una intervención contra el régimen de Al Asad piensan que el objetivo tiene que ser impulsar a los rebeldes sobre el terreno después de más de dos años de combates.
El senador republicano John McCain aseguró que es necesario un cambio sobre el terreno para crear las "condiciones para la salida de Bashar al Asad" y que ninguna estrategia puede eludir esa realidad.
Pero los expertos consideran que una posible intervención tendrá dificultades para impulsar a los rebeldes en Siria, debido a la naturaleza del conflicto y a que Washington sólo contempla ataques limitados.
Consecuencias
"El conflicto sirio consiste en un número incalculable de campos de operaciones, cada uno con su propia dinámica", explicó Charles Lister, analista del IHS Jane's Terrorism and Insurgency Centre. "Los ataques impactarán probablemente contra campos de operaciones localizados, pero es menos probable un efecto a escala nacional", añadió, e hizo referencia a posibles avances rebeldes "en algunas zonas alrededor de Damasco y Alepo".
Aron Lund, experto en el levantamiento sirio y en movimientos islamistas, se mostró escéptico. "Los rebeldes no están bien coordinados a nivel nacional, pero si los ataques se concentran en lugares concretos, podrían dar lugar a avances locales", aseguró.
La variedad de grupos que tomaron las armas contra el régimen de Al Asad complica a Estados Unidos decidir cuáles son los que podrían beneficiarse de su intervención.
En algunas regiones, los posibles beneficiados se distinguen con mayor claridad, como alrededor de Damasco donde, aunque actúan varias decenas de grupos ligados al ESL, predomina la Brigada Al Islam.
En otras zonas, la situación no es tan clara, y muchos grupos yihadistas, algunos relacionados con Al Qaeda, también podrían beneficiarse de los ataques estadounidenses. Entre estos grupos yihadistas se encuentran el Frente al Nusra, que juró lealtad al líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, y el Estado Islámico de Irak y de Levante (EIIL), rama iraquí de la red terrorista que recientemente cobró fuerza en Siria.
"Una acción militar occidental beneficiaría potencialmente a cualquier grupo armado en Siria", insistió Lister.
Según Luay Moqdad, portavoz del ESL, los rebeldes no colaboran con Washington para preparar los ataques, pero Estados Unidos prometió prevenirlos con tiempo de los objetivos y ellos intentarán aprovechar cualquier brecha que provoquen.
| Agencia AFP |


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