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Un docente universitario sin experiencia política será el premier de Italia
Especialista de prestigio en derecho administrativo, fue en el pasado votante de izquierda. Hoy será el equilibrio entre dos socios fuertes: Luigi Di Maio, del populista Movimiento 5 Estrellas, y Matteo Salvini, de la ultraderechista Liga.
Presentación. El líder del M5S, el partido de los indignados italianos, Luigi Di Maggio, se saluda con Giuseppe Conti, en una foto de archivo. Este profesor de Derecho será el nuevo jefe de Gobierno de Italia.
"Que nadie tenga miedo, al contrario", lanzó Salvini para tranquilizar a los mercados y a la Unión Europea (UE) por sus posiciones contra la inmigración y fuertemente euroescépticas.
"Italia respetará sus obligaciones, los acuerdos, las normas, los vínculos, pero a condición de crecer económicamente. Primero está Italia", agregó.
Conte, profesor en Florencia y Roma, es un especialista en derecho administrativo.
Nacido en 1964 en Volturara Appula, una minúscula localidad de 500 habitantes en la región de Pulla (sur), había sido presentado antes de las legislativas del 4 de marzo por el M5S como posible ministro encargado de "desburocratizar" la administración pública.
Los dos líderes lo consideran un "político" y no un técnico, pese a que no tiene experiencia en ese sector.
Conte ha dicho que en su momento votó por la izquierda. "Ahora pienso que los esquemas ideológicos del siglo XX no son adecuados. Creo que es más importante valorar el comportamiento de una fuerza política con base en su posición sobre el respeto de los derechos y las libertades fundamentales. Y sobre su capacidad de elaborar programas útiles a los ciudadanos", se definió.
Sin un partido detrás, tendrá que mediar posiblemente con dos figuras poderosas, Di Maio, que según las versiones desea el Ministerio de Desarrollo Económico, y Salvini, que aspira al del Interior.
Al término de nueve días de reuniones, Di Maio y Salvini concluyeron un acuerdo, validado por el 90% de sus bases, un "contrato de Gobierno" que prevé dejar atrás la austeridad y luchar contra los "dictados" de Bruselas.
Esta perspectiva preocupa a los mercados financieros: a contramano de sus pares europeas, la Bolsa de Milán cerró ayer con una baja del 1,52%, mientras que el "spread" -el diferencial entre las tasas de la deuda italiana y la alemana a diez años- subía lentamente, ubicándose a 186 puntos, con un aumento de más de 50 puntos en menos de una semana.
Mattarella también examinará el programa de gobierno acordado por el M5S y la Liga, que promete crecimiento, bajar la edad de jubilación, la mano dura contra la corrupción y un giro en materia de seguridad con un sesgo antiinmigrantes y antiislámico.
Según un sondeo publicado el domingo por La Repubblica, seis de cada diez italianos son favorables a un gobierno Liga-M5S. Sólo un cuarto de los electores piensa que ese proyecto fracasará.
"Nos pusimos de acuerdo sobre el jefe y los ministros del Gobierno y esperamos que nadie ponga un veto a esta elección, que representa la voluntad de la mayoría de los italianos", advirtió Salvini al lanzar dardos contra Francia y Alemania, que reaccionaron con preocupación a los cambios políticos en Italia.
Pese a que no tiene ninguna posibilidad, el líder de Forza Italia, el ex primer ministro Silvio Berlusconi, enfrentado ahora con Salvini -su aliado en las legislativas-, rechaza los capítulos del programa de Gobierno común sobre la Justicia y los conflictos de interés.
| Agencias AFP, ANSA, DPA y Reuters |


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