16 de abril 2012 - 00:00

Un “Ida y vuelta” por toda la obra de Silvia Brewda

A través de los años la obra de Brewda dejó de ser representativa con el énfasis puesto en la experimentación de materiales y procedimientos mucho más ligados a su subjetividad.
A través de los años la obra de Brewda dejó de ser representativa con el énfasis puesto en la experimentación de materiales y procedimientos mucho más ligados a su subjetividad.
Conocimos la obra de Silvia Brewda desde que había furia en el color y en la utilización de la materia. Más adelante la calma se instaló en sus cuadros en los que había jeroglíficos, arquitecturas griegas, ornamentos pompeyanos, pequeñas y esquemáticas figuras que se mezclaban con un modelo repetido de animales.

Continuó con una pintura táctil, cargada de materia, con construcciones míticas griegas, una Torre de Babel con hombrecitos que desafiaban la ley de gravedad y que condensaba civilizaciones, fundaciones utópicas, hazañas, mitos. En sus investigaciones acerca del rol de la mujer en la antigüedad trabajó el tema del juego y salió al rescate de la muñeca a través de una paleta de óxidos.

El juego de dados, el dominó, el ajedrez, todos de muy antigua data, ocuparon un buen período de su quehacer pero el juego pasó también a la combinación de técnicas que domina: el grabado, el dibujo, la pintura, sobresalientes por su impecable realización, que la artista no ha abandonado.

A través de los años su obra ha dejado de ser representativa y ha puesto el énfasis en la experimentación de materiales y procedimientos mucho más ligados a su subjetividad. Esto requiere tiempo y a la manera de los alquimistas, espera su reacción en contacto con otros elementos y su consiguiente modificación por lo que el azar también juega un papel importante.

Labor minuciosa de cortes de papel que caen en cascada, utilización del Braille como complemento visual pero además simbólico, óxidos, formas inesperadas, cortes circulares en el papel soporte, el corazón como núcleo central, perforaciones, orificios quemados, un complejo proceso es el que se encuentra en su muestra actual, titulada «Ida y Vuelta». Un ida y vuelta por toda su obra o lo que está en su trasfondo, que tiene como origen el pan que no está visible pero que actúa como el alimento que da fuerza para la vida.

También la palabra, que pidió se la transcribieran al Braille, la palabra que se transmite de generación en generación y que posee un secreto simbolismo: alimento, nutriente, corazón, agua, fuego, recorrido, camino. «La materia y el alma, la comida, las tradiciones y el cuerpo, se hacen presentes en esta serie, construyendo una mirada hacia mi mundo interior» señala la artista

Obra gráfica sobresaliente, no sólo por su calidad técnica sino por su contenido sensible que roza la belleza. Carla Rey Arte Contemporáneo (Humboldt 1478. Clausura el 5 de mayo).

El Malba en Tigre

Hasta el mes de junio de 2012, Malba- Fundación Constantini cede en préstamo al Museo de Arte Tigre (MAT), 34 piezas de su acervo de arte argentino contemporáneo. Como curadora de la exposición, Florencia Battiti destaca el papel del Malba en la escena cultural al ampliar sus públicos e intensificar el diálogo con instituciones que como el MAT comparten sus valores y su afán de contribuir al conocimiento y la difusión del arte argentino.

La mayor parte de las obras representadas fueron realizadas en la última década y tanto los artistas como la estética de sus obras están vinculados al arte de los noventa. Se incluyen pinturas, dibujos, fotografías, videos y objetos de relevantes artistas como Sergio Avello, Fabián Burgos, Nicola Constantino, Marina De Caro, Lucio Dorr, Manuel Esnoz, Tomás Espina, Leopoldo Estol, Mónica Girón, Sebastián Gordín, Marcelo Grosman, Gumier Maier, Graciela Hasper, Ignacio Isparra, Fernanda Laguna, Marcos López, Matilde Marín, Miguel Mitlag, Esteban Pastorino, Rosana Schoijett, Pablo Siquier y Román Vitali. En ocasión de esta muestra, Eduardo Constantini donó al MAT un dibujo a lápiz de la serie «Lazos Familiares» de Mónica Girón perteneciente a su colección personal.

Desde su fundación en 2002, el Malba ha logrado aumentar su colección que hoy cuenta con más de 500 obras y extender la línea cronológica de su acervo hasta el siglo XXI y este crecimiento le permite iniciar una política de presencia institucional que trasciende la frontera de su sede. Con este préstamo al MAT se inicia un programa de cooperación con otros museos del interior del país y a nivel internacional este año desembarca en el Museum of Fine Arts de Houston, con una exposición titulada «Modern and Contemporary Masterworks from Malba- Fundación Constantini» que se realizará entre el 22 de abril hasta el 5 de agosto.

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