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Un niño y un globo mantuvieron en vilo por dos horas a EE.UU.
La aventura del niño acabó bien: jamás estuvo dentro del globo de gas, atemorizado por la aventura se escondió en su casa y está a salvo.
El pequeño estaba en tierra y fue finalmente localizado. Se había escondido en una caja en el altillo del garaje de su casa, según el sheriff del condado de Latimer, Jim Alderden.
Sin embargo, durante horas todo parecía indicar que el niño se había subido al cesto del globo de gas que había levantado vuelo desde la parte trasera de la casa familiar en la localidad de Fort Collins, en el estado de Colorado.
El vuelo a la deriva del globo, seguido en directo por las televisiones locales, fue retransmitido inmediatamente a todo el mundo, dado que se pensaba que el pequeño Falcon podría estar adentro. Se temía por su vida ya que, de haber sido así, difícilmente hubiera sobrevivido, dado que el globo se elevó hasta los 3.000 metros.
El sheriff indicó que «no creía que los padres del niño temieran que éste se encontrara en el cesto que estaba pegado al globo». Pensaban que «simplemente había desaparecido». El temor por la suerte del niño, no obstante, aumentó después de que una foto fija de unas imágenes de televisión mostraran el momento en el que aparentemente, el cesto se desprendió del resto del globo.
En la búsqueda del pequeño Heene estuvieron involucrados rescatistas y paramédicos de tres condados del estado de Colorado. El globo había sido fabricado en su casa e inflado con gas helio tras lo cual el dispositivo levantó vuelo y el chico desapareció.
La trayectoria fue seguida por cámaras de TV y equipos de emergencia, hasta que aterrizó en un campo del condado de Weld, donde comprobaron que estaba vacío. Pero funcionarios y familiares del niño aseguraron a medios locales que el chico había subido al dispositivo, por lo que se temió que haya caído durante el vuelo, ya que el acceso estaba abierto.
El artefacto, de unos 6 metros de diámetro y 1,5 de alto, con forma de «plato volador», fue fabricado en madera, plástico y aluminio por el padre de Falcon, Richard Heene.
Este hombre es un científico aficionado y «cazador» de tormentas y huracanes, quien no construyó el globo con la intención de utilizarlo para volar, señaló la comisaría de Larimer al diario Denver Post.
Agencia EFE


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