26 de octubre 2012 - 00:00

Un Picasso dentro de otro Picasso

Durante la restauración de «Mujer planchando» de Picasso, expertos del Museo Guggenheim de Nueva York descubrieron una figura masculina boca abajo, cuyo modelo ahora es objeto de investigación.
Durante la restauración de «Mujer planchando» de Picasso, expertos del Museo Guggenheim de Nueva York descubrieron una figura masculina boca abajo, cuyo modelo ahora es objeto de investigación.
Nueva York - Una minuciosa restauración llevada a cabo por el museo Guggenheim de Nueva York permitió localizar una obra de Pablo Picasso hasta ahora desconocida bajo otro de sus cuadros titulado «Mujer planchando».

En la obra original, que corresponde a la etapa azul del pintor malagueño, aparece una mujer planchando pero la restauración permitió descubrir una figura masculina subyacente orientada boca abajo que fue hallada tras un análisis profundo. Los resultados obtenidos gracias a esta restauración, que fue liderada por la principal curadora del museo neoyorquino, Julie Barten, permitirán «mejorar» la bibliografía y conocer más sobre los métodos de trabajo de Picasso.

«Mujer planchando» fue donado en 1978 al Museo Guggenheim por el coleccionista alemán Justin Thannhauser, y desde entonces es una de sus posesiones más preciadas, que actualmente se exhibe en la muestra «Picasso Blanco y Negro», abierta hasta el 22 de enero.

Un portavoz del Guggenheim indicó que por el momento siguen sin tener detalles de la identidad de la persona que aparece en el nuevo cuadro, una pintura que todavía está siendo investigada.

Desde los primeros estudios realizados a «Mujer planchando» en 1989, los conservadores e historiadores del arte habían sospechado que detrás de esta obra, fechada en 1904, el pintor podía estar escondiendo algo. Algunos expertos apuntaron que la imagen puede ser un retrato de Benet Soler, un sastre de Barcelona y amigo de Picasso, quien ayudó a apoyarlo durante los años de vacas flacas y que pintó a menudo, según se puede ver hoy en la página web del museo.

Ahora, gracias al uso de dos tipos de cámaras infrarrojas, el científico Johan Delaney fue capaz de producir imágenes mucho más detalladas que cualquier estudio ha podido ver antes, ya que las nuevas tecnologías permitieron «ver más allá de la superficie». «Hay cosas que el ojo humano no puede ver, pero sin embargo, ahora los conservadores pueden ahondar debajo de lo inmediatamente visible para echar un vistazo a la historia oculta a través de las capas de pintura», señaló el museo.

En el caso de «Mujer planchando», obra considerada como uno de los mejores ejemplos de la etapa azul del pintor, el análisis reveló un cuadro detallado de una figura masculina que está orientada boca abajo. Este hallazgo también permie confirmar la reutilización de los lienzos por parte del pintor español, una técnica que según los expertos, utilizó a lo largo de toda su carrera.

Agencia EFE

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