16 de febrero 2016 - 00:00

Un problema que no se resuelve en 2 o 3 años

 Según Mauricio Macri, "tener una inflación como el resto de los países llevará entre dos y tres años". En mi opinión, en ese período no lo va a conseguir sencillamente porque tiene una idea parcial de lo que se trata y está lanzando manotazos de ciego, "advirtiendo" al mercado como si fuera el culpable cuando, por el contrario, es el mejor mecanismo para conseguir un abastecimiento eficiente de productos y servicios. A ver. Todo en un mercado normal responde a una ley natural: a medida que aumenta la abundancia de algo, y menos se lo solicita, más baja su precio. Y los billetes también: es decir que se produce inflación en la medida en que su oferta aumenta más que la demanda que se compone de los billetes que las personas buscan para que circulen en el mercado.

El Gobierno parece sospechar que una sobre oferta monetaria produce inflación, pero se olvida de la otra pata: la demanda. Es que si baja la oferta, pero baja más la demanda se producirá igualmente inflación. Y el Gobierno, más allá de la desaceleración de la emisión, absorbe circulante retrayendo la demanda. Y aún peor, al retraer la demanda está -encareciendo- retrayendo también el crédito, lo que impacta sobre la productividad provocando una tendencia a la disminución, aún más, de la demanda monetaria. En la semana que terminó el 5 de febrero, por caso, fueron casi $ 13.000 millones absorbidos -"esterilizados" con el supuesto fin de achicar la oferta- vía Lebac a tasas que rondaron el 31% para el plazo más corto. Incorporaron tramos más cortos en sus licitaciones semanales -sumaron Letras de 35 y 63 días- y se las premió con mayor tasa de interés, de modo que actualmente la curva de rendimientos se encuentra ridículamente invertida: a menor plazo, mayor ganancia.

Como era obvio que ocurriría, la suba de tasas se trasladó al sector privado y los depósitos a plazo fijo crecieron el 11% entre mediados de diciembre y la primera quincena de enero. Es decir, la gente se desprendió de más pesos que quedaron en los bancos y que van a parar a Lebac, no a producir. Para colmo, hoy se gana en dólares con la "bicicleta" del plazo fijo y se pierde en pesos por la inflación, de modo que los depósitos en pesos y en dólares crecen. No llama la atención entonces que, pese a que los agroexportadores liquidaron un 34% más de divisas durante la semana antes de carnaval, el valor del dólar siguió en alza. Y a pesar de que ahora estuvieron liquidando u$s 25 millones diarios más que la semana anterior, llegando a u$s 110 millones por día, no alcanza para cubrir la demanda.

Como broche, ahora no sólo se trata de pagar intereses, sino que además hay que devolver el capital. Entre ambos, los compromisos del BCRA para 2016 ascienden a $ 478.500 millones, monto equivalente al nivel actual de la base monetaria, según Ecolatina, que continúa su análisis: "Si quisiera renovarse la totalidad de estos compromisos, se generarían intereses adicionales por $ 60.750 millones, por lo que este año el pago de intereses del BCRA ascendería a $ 125.500 millones".

(*) Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

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