3 de noviembre 2014 - 00:00

Un récord y el temor

Un récord y el temor
 Inesperadamente (la medida merece un análisis, para el cual no tenemos lugar en este diario), el Banco de Japón anunció que incrementaba su plan de estímulo (comprando títulos para inyectar el dinero en el mercado) en un 33%. Ante esto, el yen se desplomó al nivel más bajo frente al dólar desde diciembre de 2007 (pierde un 46% desde fines de 2011) y el índice Nikkei experimentó la mayor suba diaria desde junio del año pasado (tercer paquete de estímulos), avanzando un 0.75% en el año. Esto entonó las cotizantes europeas que treparon en promedio el 1.8% (Stoxx E. 600) y más tarde las norteamericanas, donde el Dow cerró con una suba del 1,13% para cerrar en 17.390,52 puntos, su diecinueveavo máximo histórico en lo que va de 2014 (lo más gravitante para esta nueva semana serían las elecciones de mañana para el senado).

Con nueve subas en las últimas once ruedas, y la de viernes similar a la media de todas ellas (1,12%), sólo un menso puede vincular/adjudicar el récord del Dow al nuevo plan de estímulos Nipón (que si algo evidencia, es el fracaso de los 3 o 4 planes previos). Algo similar podríamos decir del oro, que cerró en el mínimo desde el 29 de julio de 2010 y que por lo menos desde mediados de julio viene retorciendo casi sin pausa. Tal vez convenga extendernos un poco sobre este punto. Cuando la desconfianza o el temor aumentan, el precio de los activos financieros (acciones, bonos, derivados) tiende a caer (y viceversa). Esto se suele adscribir a que la prima de riesgo implícita en ese activo se incrementa, haciendo disminuir su valor (Expected Stock Returns and Variance risk Premia, por T.Bollerslev et.al, 2009).

Pero en ciertas situaciones, hay unos pocos instrumentos que se suelen definir como de "cobertura" o "refugio" (dólar "cash", oro, etc.), que tienden a comportarse de manera contraria y su valor y precio propenden a crecer en momentos difíciles y viceversa (Is Gold a Hedge or a Safe Haven? An Analysis of Stocks, Bonds and Gold, por D.Baur y B.Lucey, 2010). Más allá del uso "histórico" que determinaría este comportamiento (es así, porque así se comporta la gente), las razones financieras no están muy claras, así que la seguimos mañana.

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