"Ya el año pasado sentimos las ganas de reunirnos y cantar para ella", cuenta el director, "pero en ese momento no fue fácil y decidimos hacerlo cuando se cumpliera un año. Los directivos de BAL tenían por su parte la intención de realizar un homenaje y decidimos unificar esfuerzos. Ellos no contaban con presupuesto para esto, pero podían aportar infraestructura y gestión".
En agosto del año pasado Fabris trabajaba en el protagónico de dos producciones de la "Traviata" de Verdi: una, la del Teatro Argentino de La Plata, cancelada en vísperas del estreno; la otra, un emprendimiento independiente del barítono Ernesto Bauer y el director de orquesta Darío Domínguez Xodo, con puesta en escena de María Concepción y María de la Paz Perre y coro dirigido por Casasbellas, llevado a escena el 9 de agosto en Florencio Varela (sede de la Orquesta Sinfónica Municipal que participó de la función). En ambas la soprano compartía elenco con Bauer y Santiago Ballerini, quien la recuerda: "Nunca se dedicó a ser diva ni se preocupó por tener el pelo arreglado o tales zapatos; se preocupaba por su trabajo y que eso le ayudara a sostener a sus hijos. Tenía una dedicación mental, física y emocional full-time a ellos".
Casasbellas también subraya su ausencia total de divismo: "Florencia estaba llamada a grandes destinos, pero seguía siendo humilde, sin el menor atisbo de la soberbia que otros podrían tener con el diez por ciento de lo que ella había logrado. Era una extraordinaria artista, segura y tremendamente musical", concluye.
| M.P. |


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