Los problemas de salud parecen perseguir la gira presidencial por México e Italia. El viaje al país latinoamericano, programado originalmente para abril, ya había sido postergado por la hipotensión de Cristina de Kirchner. En el DF la jefa de Estado sufrió un severo golpe de calor y tuvo que ser atendida por el propio matrimonio presidencial mexicano. Ayer, en Italia, hubo un nuevo percance en la delegación. El secretario personal de la jefa de Estado, Martín Aguirre, vivió un grave cuadro de peritonitis al llegar, que obligó a operarlo de urgencia en la capital italiana. Cristina, al enterarse, suspendió toda actividad, y visitó a su colaborador en su cama del sanatorio romano. Hubo bromas y la promesa al funcionario de un rápido traslado a Buenos Aires.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario