16 de noviembre 2011 - 00:00

Un soplo de aire fresco en la calurosa Barranquilla

El festejo de Leandro Desábato con Fernando Gago y Clemente Rodríguez. Argentina reaccionó y ganó.
El festejo de Leandro Desábato con Fernando Gago y Clemente Rodríguez. Argentina reaccionó y ganó.
El seleccionado argentino, con una gran levantada en el segundo tiempo, dejó atrás los últimos malos resultados y venció a Colombia, consiguiendo una bocanada de aire fresco en la calurosa y húmeda Barranquilla.

Argentina salió a la cancha con un cauteloso esquema 4-4-2, basado más en los intérpretes que los números fríos. Un mediocampo combativo con Rodrigo Braña y Javier Mascherano como centrales, mientras Pablo Guiñazú y José Sosa ocuparon ambas bandas, dejando a Messi e Higuaín en el ataque.

El técnico colombiano, Leonel Álvarez, no tuvo contemplaciones con el fanatismo por el ídolo de Barranquilla, el delantero de Racing Teófilo Gutiérrez, de floja actuación el viernes en el empate 1-1 con Venezuela, y lo reemplazó por Adrián Ramos, del Hertha de Alemania, aunque jugó con un 4-2-3-1 y no con los dos atacantes que había pronosticado.

En los primeros minutos, con ninguna aproximación de peligro, Argentina logró la tenencia de la pelota en campo rival, aunque sin profundidad, ante los locales que se mostraron con demasiado respeto por los dirigidos por Sabella.

El partido se jugaba al ritmo que querían y les convenía a los visitantes con un ambiente casi irrespirable y José Sosa como el jugador con apariciones más interesantes desde su habilidad, volcado sobre la derecha.

Al promediar la etapa, Álvarez cambió de punta a James Rodríguez, hacia la derecha, ante la improductividad total en la ofensiva de los dueños de casa hasta ese momento, dejando a Jackson Martínez como único delantero y pasando Ramos a la izquierda.

A los 37 minutos, tras un violenta falta que le cometió a Rodríguez, Burdisso se lesionó y fue reemplazado por Leandro Desábato.

Argentina, en el final de la primera etapa, pareció sentir el efecto climático, perdió el dominio de la pelota y los dueños de casa consiguieron hilvanar las mejores ocasiones hasta que a los 45 desnivelaron en el marcador, con algo de fortuna.

Un tiro libre desde la izquierda, al borde del área grande, de Dorlan Pabón, bajo y sin peligro, fue desviado en el camino por Mascherano y Argentina se fue al descanso en desventaja, sin merecerlo.

Messi apareció muy poco, no por una marca efectiva de los rivales ni por la violencia contraria, sino que el esquema lo dejó junto a Higuaín aislados, lejos del arco custodiado por David Ospina.

Para la segunda parte, Sabella realizó un cambio de timón con el ingreso de Sergio Agüero por Guiñazú, obviamente para buscar más ofensiva, ante la total falta de profundidad que había sufrido el equipo, y Sosa ahora por la izquierda.

Con Agüero por la derecha, Messi pudo retrasarse unos metros y tener más contacto con la pelota y a los 14 minutos frotó la lámpara, también con algo de ayuda ajena.

El astro mundial habilitó a Sosa en una buena pared por la izquierda, el ex Estudiantes de La Plata envió un centro bajo, entre Ospina y Yepes no despejaron y la «Pulga» empató el partido sin oposición, para darle justicia al marcador.

Colombia sintió el impacto del empate, y Argentina, con Messi más participativo y una buena tarea de Sosa en la creación, volvió a ser el dueño del ritmo del encuentro.

El lateral Camilo Zúñiga casi vuelve a adelantar a Colombia en una buena escalada sobre la derecha a los 32, pero Romero resolvió con seguridad ante el remate bajo.

Argentina fue mejor en todo el segundo tiempo y el premio llegó a los 38 minutos: Messi volvió a encarar a Yepes, habilitó a Higuaín, Ospina desvió el remate esquinado y Agüero marcó el segundo tanto.

Argentina fue inteligente, pero sin verticalidad en el inicio y tomó el mando del partido en toda la parte final y hasta pudo aumentar al marcador con Messi en tiempo de descuento.

Un triunfo para cerrar un año complicado.