- ámbito
- Edición Impresa
Una competencia marcada por el machismo
La comedia costumbrista «Greenberg», con Ben Stiller, retrata con pincelada gorda la crisis de un cuarentón narcisista. En el drama bélico japonés «Caterpillar», la masculinidad queda dinamitada física y espiritualmente en el retrato de un soldado que vuelve de la Segunda Guerra: es, literalmente, un torso con cabeza y apetito sexual intacto. El ruso Alexis Popogrebsky escribe y dirige en «Como terminé este verano» un relato existencial, al estilo de Tarkowski, sobre dos hombres aislados en una estación meteorológica en el ártico. En estas películas las mujeres funcionan de adorno, son mudas o simplemente no existen.
El festival adquirió desde el primer día velocidad de crucero y, concentrado como está en el remozado centro de la ciudad, sus participantes hacen uso eficaz de tiempo, geografía urbana y recursos. Desde hace más de veinte años funciona el European Film Market en el edificio Martin Gropius, una suerte de bazar persa, multilingüe, con cientos de stands, programa de proyecciones con acceso sólo a sus participantes (en su mayoría compradores), foros y conferencias especializadas. Un restaurant para gourmets, de precios prohibitivos, prepara el menú ofrecido en la serie «Culinary Cinema», añadida al festival hace un par de años.
Como otros años el INCAA comparte el espacio con su contraparte mexicana IMCINE, promoviendo la venta de películas nacionales y los beneficios de rodar en la Argentina. Entre los abundantes coloquios, los más interesantes fueron las organizadas por Variety, The Hollywood Reporter y Screen International - las tres publicaciones más importantes a nivel internacional, que se han adaptado a la revolución digital ofreciendo un acceso «online» gratuito cada vez más restringido. Es una estrategia que consideran necesaria para contrarrestar la pérdida creciente de publicidad en sus ediciones impresas y preservar su reputación profesional.
Uno de los paneles volvió a examinar, como el año pasado, las fluctuaciones e incertidumbres (pero por ello llenas de posibilidades) en las areas de distribución y exhibición, especialmente en las llamadas «nuevas plataformas» - especialmente el fenómeno del VOD, o video-on-demand, según el modelo pago del iTunes. El European Film Market tiene este año un registro de 2400 profesionales.
Los programas oficiales del Festival, como el World Film Fund y Meet the Docs, tienen actividades diarias dedicadas a implementer sus ofertas, y funcionan en el marco del EFM. Hasta la reconocida feria del libro de Frankfurt coparticipa con la Berlinale de un proyecto para conectar autores con productores. Tanto el gobierno alemán como otras organizaciones públicas y privadas europeas dotan de fondos generosos a estos programas de cooperación internacional, una vía de cofinanciación que los productores argentinos conocen bien, según queda registrado en los créditos de las películas nacionales vistas estos días.
* Enviada Especial


Dejá tu comentario