20 de agosto 2009 - 00:00

Una firma ya condenó a aliada de Reutemann

Carlos Reutemann
Carlos Reutemann
Carlos Reutemann ajustició ayer públicamente a su compañera en el Senado, Roxana Latorre, la misma que acaba de renovar banca junto a él en las elecciones pasadas. La decisión de Latorre de firmar, aunque en disidencia total, el dictamen oficialista sobre la prórroga de facultades delegadas, que le renuevan también el poder al Gobierno de manejar las retenciones, descolocó a Reutemann frente a los productores agropecuarios de su provincia. Esa firma le permitió al Gobierno tener un dictamen de mayoría sobre esa cuestión crucial y a tiempo. De no haber firmado Latorre ese día, el Gobierno no hubiera podido cumplir con el plazo reglamentario para habilitar la votación. De hecho, podría afirmarse que, sin la santafesina, no habría existido dictamen de comisión, un papelón legislativo para el kirchnerismo, sobre todo en una ley clave como ésta.

De ahí la bronca de Reutemann ayer, que no dudó en despegarse de Latorre: «Imposible seguir trabajando así», dijo ayer el ex corredor en medios de Rosario.

De nada sirvieron los intentos de Latorre por justificar su actitud: afirmó que el dictamen ya tenía un voto más del que necesitaba el oficialismo -más tarde, se comprobó que no era así- y hasta llegó a proclamar: «No me pasé al kirchnerismo».

«Le he pedido explicaciones a ella y las que me dio no las alcanzo a entender, no le encuentro argumento razonable porque hace un año y medio que venimos defendiendo intereses de Santa Fe»
, dijo ayer de ella el senador.

Reutemann, en medio una ola de críticas del campo que acusaron a Latorre de «traidora», calificó de «golpe enorme» a la participación de la santafesina en el dictamen: «Me enteré por el diario, estoy muy sorprendido», dijo.

Y hasta tuvo que hacer un esfuerzo para desmentir que existiera alguna negociación suya con el Gobierno: «No existe acuerdo, lo desmiento. Aunque esta actitud de Latorre me mete otra vez en el pantano», protestó Reutemann.

Mientras a Latorre ayer le costaba despegarse de las dudas y sospechas por haber firmado el dictamen, las mismas que Reutemann se ocupó de alimentar en el reproche a su ex compañera, la situación se le complicó aun más cuando comenzaron a conocerse algunas de las alternativas que rodearon a la firma del dictamen de mayoría sobre la prórroga de la legislación delegada que le permitió al kirchnerismo tener habilitado el tema para la sesión de hoy.

El despacho de mayoría que la Comisión de Asuntos Constitucionales emitió la semana pasada está firmado por Nicolás Fernández (presidente del cuerpo), Marcelo Guinle, Guillermo Jenefes, Miguel Pichetto, César Gioja, Marcelo Fuentes, Isabel Viudez y Roxana Latorre.

Viudez no era integrante de ese cuerpo hasta hace 10 días. La decisión de incorporarla a la comisión se tomó el 5 de agosto. Ésa es la fecha que tiene el decreto que da de baja al formoseño José Mayans de Asuntos Constitucionales y habilita el ingreso de la correntina. Tan apurado fue ese trámite que ayer Viudez no figuraba en el listado de integrantes de Asuntos Constitucionales en el sitio del Senado, pero sí en el Orden del Día impreso con el proyecto de prórroga de las facultades delegadas que hoy estará sobre la banca de cada senador.

El dictamen de comisión se firmó el 13 de agosto pasado. El oficialismo ese día contaba con 7 firmas, de las 8 necesarias para emitir el despacho de mayoría. Además, Pichetto necesitaba apurar el trámite para enviarlo a imprimir cuanto antes para poder cumplir con el plazo reglamentario y habilitar el debate para la sesión de hoy. De ahí lo imprescindible para el kirchnerismo de conseguir la firma que faltaba.

Esa octava firma, finalmente, fue la de Latorre en disidencia total, pero aportando el número necesario. Y no hubo tiempo para demasiadas disquisiciones o cambios: de la comisión salió inmediatamente a la mesa de entradas para darle ingreso al trámite (el timbrado en el proyecto fue a las 17.30 de ese día) y minutos después el dictamen ya estaba en la imprenta.

En el original del despacho aparecen siete firmas en la primera página (la de Latorre está ubicada a la derecha, a mitad del documento) y en un segundo folio aparece en soledad la firma de Gioja.

Dejá tu comentario