25 de agosto 2015 - 00:00

Una gigante Mundial

El pulgar arriba de una emocionada Pareto, quien con este título suma tres medallas en los Juegos Panamericanos (Bronce en Río 2007, Oro en Guadalajara 2011 y Plata en Toronto 2015), una medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y dos medallas mundialistas (Plata en 2014 y Oro en 2015).
El pulgar arriba de una emocionada Pareto, quien con este título suma tres medallas en los Juegos Panamericanos (Bronce en Río 2007, Oro en Guadalajara 2011 y Plata en Toronto 2015), una medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y dos medallas mundialistas (Plata en 2014 y Oro en 2015).
Una vez más, la "Peque" se hizo gigante. Es que en Astana, la capital de Kazajistán, Paula Pareto derrotó en la final a la japonesa Haruna Asami y se consagró en el Mundial en la categoría de hasta 48 kilos. La judoca nacida en San Fernando que logró así su primera corona mundial, un hito a la par de su bronce olímpico en Pekín 2008, se impuso frente a la nipona al recibir sólo una penalización frente a las dos de su rival. De inmediato, estalló en un llanto de emoción. "Es una de las medallas más soñadas para mí. Gracias a Dios funcionó la estrategia que armamos con mi entrenador", dijo la "Peque" tras la final en diálogo con TyC Sports. Y añadió: "Esta era la competencia más importante del año para mí y estoy feliz porque terminó de la mejor manera".

Con su victoria, Pareto mejoró la plata que había conseguido el año pasado en el Mundial de Cheliabinsk, en Rusia. Los bronces en la categoría, en tanto, fueron para la surcoreana Jeong Bo Kyeong y la japonesa Ami Kondo. Tras su victoria en Astana, la pupila de Laura Martinel tiene como gran objetivo en el horizonte los Juegos Olímpicos de Río 2016, aunque no quiere adelantarse. "Ahora hay que seguir entrenando. El punto final son los Juegos obviamente, pero hay torneos intermedios que seguramente sirven para seguir mejorando", expresó la "Peque", que también es doctora desde enero del año pasado.

Con su triunfo, la mejor judoca argentina de la historia escribió una nueva página dorada en un deporte sin gran tradición en nuestro país. Sólo Daniel Krukower había llegado antes a lo más alto, en 2003, cuando se consagró en la categoría hasta 63 kilos en el Mundial de Osaka, en Japón. "Es cierto que tenemos poca cantidad de judocas. Sabemos lo que nos cuesta entrenar y ponernos a la par de coreanos o japoneses, gente que entrena desde chiquita. Pero haber visto (en el pasado) a otros argentinos compitiendo me inspiró a saber que se puede", señaló Pareto, quien sumó su quinto título de la temporada: antes había festejado en el Open Panamericano de Santiago de Chile y Buenos Aires, y también en los Grand Prix de Samsun (Turquía) y Budapest (HungríAdemás, se quedó con la medalla de plata en el Panamericano Senior en Edmonton (Canadá), en el World Master de Rabat (Marruecos) y hace poco más de un mes en Toronto, al perder la final con la cubana Dayaris Mestre.

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