Una masiva votación consagró al rival de Chávez: Capriles

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Caracas - El gobernador del estado venezolano de Miranda, Henrique Capriles Radonski, fue consagrado ayer, de acuerdo con el cómputo de más del 95 por ciento de las mesas, candidato presidencial en las elecciones primarias de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), un amplio arco que alberga a casi toda la oposición a Hugo Chávez.

Capriles, un liberal moderado de 39 años, que aventajó, con el 61 por ciento de los votos, a su principal rival, el centrista gobernador de Zulia Pablo Pérez, quien alcanzó cerca del 29 por ciento. Ambos dirigentes son a su vez los opositores con mayor poder institucional en Venezuela, al dirigir los estados más poblados, Zulia y Miranda. «Capriles ganó y nosotros seguiremos en la lucha», dijo una fuente del comando de Pérez a la espera del resultado oficial.

Muy atrás, de acuerdo con versiones previas al escrutinio oficial, quedaron tres postulantes que enarbolaban un discurso radicalizado en contra de la figura del presidente, como la exdirigente de la organización Súmate María Corina Machado, el exdiplomático Diego Arría y el sindicalista de izquierda Pablo Medina.

Una importante asistencia entusiasmó a los opositores, ya que sufragaron 2,9 millones de venezolanos, sobre un padrón de 18,3 millones. La concurrencia fue superior a la esperada en las previsiones optimistas de los opositores.

Las elecciones generales se llevarán a cabo en octubre próximo, una cita para la que el actual mandatario lleva la delantera, de acuerdo con los sondeos que incluso aceptan los opositores.

La oposición buscó durante años una fórmula certera para realizar internas que unificaran su atomizado panorama partidista para hacer frente al gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que, con Chávez a la cabeza, se ha impuesto en la gran mayoría de elecciones desde que el militar retirado de 57 años asumió en 1999. No obstante, ya en las presidenciales de 2006, la oposición llegó prácticamente unida detrás de Manuel Rosales, quien cayó ante una abrumadora victoria del presidente con más del 60 por ciento de los votos.

Pero la alta inflación, la alarmante inseguridad y el cáncer que le fue diagnosticado al mandatario el año pasado -y que asegura ya superó- abren una incertidumbre al proceso electoral.

Sondeos

Según los últimos sondeos de enero, el mandatario cuenta con un 50 por ciento de intención de voto, mientras que el respaldo a un candidato opositor, aún sin rostro, era de alrededor del 30 por ciento.

La figura de Capriles concitó apoyo dado un giro de mayor moderación en el habitualmente altisonante debate político venezolano. El distrito que gobierna, Miranda, incluye un sector de la ciudad de Caracas, lo que le otorga mucha visibilidad en los medios.

Para las elecciones primarias estaban convocados todos los venezolanos que militaran o no en un partido político, incluso en el extranjero. No obstante, la MUD denunció que funcionarios públicos advirtieron a empleados que no concurrieran a sufragar.

«Toda Venezuela salió a votar. Pareciera, más que un proceso de primarias, unas elecciones presidenciales», se entusiasmó Teresa Albanes, presidenta de la Comisión Electoral de Primarias de la MUD.

Al tiempo que los medios opositores trataban de resaltar la cantidad de votantes y las demostraciones de cordialidad entre los candidatos antichavistas, los oficialistas, por el contrario, minimizaban los comicios.

Por su parte, Chávez encabezó un desfile militar por el Día de la Juventud y evitó referirse directamente a las primarias, pero señaló que no se puede permitir «bajo ninguna circunstancia que Venezuela vuelva a perder su independencia».

El mandatario suele repetir en sus maratónicas apariciones televisivas que, de perder en octubre, los más necesitados perderían los subsidios que reciben y que le granjean una gran aceptación tras 13 años en el poder.

Agencias Reuters y AFP,

y Ámbito Financiero

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