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Una multitud protestó contra el aborto (y contra Zapatero)
Madrid fue ayer el epicentro de las protestas contra el intento del Gobierno socialista de liberalizar el aborto, pero además hubo marchas «pro vida» en una decena de ciudades españolas.
La Marcha por la Vida, que transitó por el Paseo del Prado, fue convocada bajo el lema «No existe el derecho a matar, existe el derecho a vivir» y fue apoyada por la Iglesia Católica y dirigentes del opositor Partido Popular (PP), que dirige Mariano Rajoy.
El Gobierno de Zapatero trabaja sobre un informe de un comité de expertos que propone una ley de plazos que permita a la mujer interrumpir su embarazo sin tener que alegar motivo en las primeras 14 semanas de gestación. Uno de los puntos más polémicos es la propuesta de que las jóvenes a partir de 16 años puedan abortar sin tener que obtener la autorización de los padres.
En un ambiente festivo y marcadamente hostil a Zapatero, más de 500.000 manifestantes, según los organizadores, inundaron el centro de Madrid, al tiempo que en otras ciudades también se realizaban marchas con la misma consigna.
De esta manera, Zapatero se encontró nuevamente con una masiva manifestación en su contra, un recurso utilizado por la oposición e instituciones críticas, como la Iglesia, durante el primer mandato del socialista. Otras iniciativas de Zapatero, como el matrimonio homosexual con derecho a adoptar o mayor laicidad en la educación secundaria volcaron a las calles a centenares de miles de personas en 2004 y 2005. A diferencia de entonces, el presidente del Gobierno socialista afronta esta nueva polémica inmerso en una grave crisis económica, que disparó la desocupación al nivel más alto de Europa.
«El Gobierno pretende aprobar una ley de aborto libre que deja al no nacido completamente desprotegido y abandona a la mujer», denunció Gádor Joya, vocero de Derecho a Vivir, uno de los grupos que convocaron la marcha.
«Nos oponemos a la nueva ley del aborto, que sólo traerá más muertes y más sufrimiento para miles de mujeres, exigimos que nuestras leyes protejan el derecho a vivir y a ser madre y que se respete el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario», reivindicó Joya.
Los manifestantes corearon consignas contra el Gobierno de Zapatero: «¡Que se vayan de aquí y que dejen a los niños vivir!» y contra la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, «¡Adiós, Aído, adiós!», encargada de preparar la reforma.
El opositor Rajoy es también contrario a la reforma legal, pero no se sumó oficialmente a la marcha de ayer. Sí asistieron a título personal militantes y algunos diputados, aunque entre los manifestantes no se vio a ningún miembro de la dirección de la formación opositora.
Jesús Poveda, presidente de Pro-vida Madrid, reclamó incluso «la abolición» de la actual ley, que data de 1985 y que permite abortar durante las primeras 12 semanas por violación, las primeras 22 por malformación del feto y si hay «peligro para la salud física o psíquica de la madre», sin plazos.
La nueva norma «va a hacer que el aborto sea prácticamente libre en España», denunció Javier Rubio, de 42 años, que se manifestaba con sus siete hijos.
«Me parece muy fuerte que se pueda abortar» a los 16 años «y que no puedas ni comprar tabaco ni entrar en una discoteca», denunció Paz Neila, de 16 años, en relación con que la nueva ley permitiría interrumpir el embarazo a menores sin autorización.
Por su parte, Sacramento Pérez, madre de nueve hijos, reclamó «leyes para ayudar a las mujeres embarazadas».
La manifestación de ayer fue el desenlace de una serie de protestas contra la interrupción voluntaria del embarazo que comenzó hace dos semanas, cuando la Conferencia Episcopal presentó una polémica campaña en la que asegura que el lince ibérico, un animal en peligro de extinción, está más protegido en España que el no nacido. Durante las procesiones de Semana Santa, algunas hermandades portarán lazos blancos en señal de su rechazo al aborto.
En tanto, científicos a favor y en contra respaldaron sendos manifiestos y las feministas lanzaron su propia campaña, en una proliferación de actos que recuerda a las movilizaciones que acompañaron a la aprobación de la ley de 1985.
Agencias AFP, ANSA, DPA y EFE


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