8 de octubre 2013 - 00:00

Una ola de atentados contra el Ejército sembró terror en Egipto

Los ataques con coches bombas se produjeron un día después de la brutal represión de las Fuerzas Armadas contra los seguidores de la Hermandad Musulmana.
Los ataques con coches bombas se produjeron un día después de la brutal represión de las Fuerzas Armadas contra los seguidores de la Hermandad Musulmana.
El Cairo - Un día después de los violentos enfrentamientos en Egipto, presuntos extremistas mataron ayer a 18 miembros del Ejército y de la Policía en la península del Sinaí, informaron fuentes de seguridad.

Asimismo, los medios reportaron que en un suburbio al sur de la capital egipcia resultaron heridas dos personas cuando desconocidos dispararon contra un sistema satelital fuertemente custodiado.

De acuerdo con reportes médicos, 12 policías murieron en la ciudad de Al Tur cuando estalló un coche bomba en la Dirección de Seguridad de la provincia de Sinaí del Sur, en tanto que hubo más de 27 heridos. En el edificio había en ese momento una reunión de altos funcionarios.

Según testigos, también el edificio adyacente del gobernador se vio afectado por la explosión.

Resta averiguar cómo pudo entrar el vehículo en la zona sin ser registrado, indicó una fuente de seguridad. El Ministerio del Interior no confirmó por el momento las informaciones acerca de que la bomba estaba colocada en un coche patrulla robado. También se desconoce la identidad de los atacantes.

En tanto, en un ataque contra una patrulla militar en la provincia de Ismailiya murieron a su vez 6 soldados. Además hubo 35 heridos en el incidente, ocurrido cerca de la localidad de Abu Suwair. El domingo murieron en El Cairo y otras dos provincias al menos 53 personas en enfrentamientos entre partidarios del Ejército y de la depuesta Hermandad Musulmana, en ocasión de la conmemoración del 40º aniversario de la guerra árabe-israelí de 1973.

El golpe de Estado perpetrado contra el presidente de ese grupo, Mohamed Mursi, y la posterior ilegalización de la cofradía clausuraron las vías institucionales para la participación del grueso del islamismo político egipcio, ante lo que especialistas advirtieron que, tarde o temprano, provocaría la irrupción de organizaciones armadas en el país más poblado y más importante del mundo árabe.

A pesar de la implacable represión de la que son objeto en las calles, los simpatizantes de Mursi han jurado intensificar las manifestaciones contra el golpe de Estado. Mursi fue destituido el 3 de julio por el Ejército después de que millones de manifestantes, que lo acusaban de pretender acaparar poderes en favor de la Hermandad Musulmana y de querer islamizar a la sociedad egipcia salieran a las calles para exigir su renuncia.

La sangrienta represión desatada desde el 14 de agosto por las autoridades instaladas por los militares dejaron más de mil muertos, principalmente entre las filas de los pro Mursi.

Asimismo, más de 2.000 miembros de la cofradía musulmana y la mayoría de sus líderes se encuentran tras las rejas.

En un marco de tensión creciente, los militares intensificaron desde septiembre sus operativos contra los islamistas en el Sinaí.

El presidente interino designado por los militares, Adli Mansur, es considerado un funcionario sin ambiciones políticas. Los observadores consideran que no es imposible que el jefe del Ejército, Abdelfatah al Sisi, se presente como candidato en las elecciones presidenciales del año próximo.

En tanto, tras una reunión con Mansur en la ciudad de Jedah, el rey saudita Abdalá dijo que "el pueblo y el Gobierno de su país se encuentran del lado egipcio en la lucha contra el terrorismo".

Arabia Saudita había saludado el derrocamiento del presidente Mursi.

También la Liga Árabe expresó ayer su respaldo al régimen de facto de Egipto.

El subsecretario general para Asuntos Políticos de la organización, Fadl Gauad, dijo a los periodistas en El Cairo que la Liga rechaza "todos los actos de terrorismo, violencia y el asesinato de inocentes, sean cuales sean sus causas".

"Lo que sucede en Egipto es lamentable, no sólo para los egipcios sino para todos los árabes", subrayó Gauad, que indicó que estos actos buscan "destruir el país y asesinar a inocentes".

Gauad equiparó la situación en Egipto con la de Irak, donde el mes pasado murieron más de 900 personas en actos terroristas.

La espiral de violencia podría intensificarse ya que la Alianza por la democracia y contra el golpe de Estado llamó ayer a "todos los egipcios a manifestar masivamente en marchas no violentas" contra el "régimen insensato, fascista y opresor" .

Agencias DPA, AFP, EFE, ANSA y Reuters, y Ámbito Financiero

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