21 de noviembre 2017 - 20:49

Una técnica no tan conocida, pero muy confiable de mercados

Una técnica no tan conocida, pero muy confiable de mercados
Todos como operadores y analistas buscamos pronosticar los movimientos futuros de los mercados y encontrar oportunidades especiales que nos orienten.

Muchas veces, dichas búsquedas nos llevan a sistemas que la mayoría de los inversionistas o analistas utilizan tales como líneas de tendencia, indicadores, volúmenes, variables y principios técnicos.

El análisis técnico nos brinda la enorme posibilidad de poder participar en el mercado sin estar permeado. No obstante las muchas corrientes del análisis técnico, hay veces en las que nos pone en duda cuándo podemos entrar al mercado o bien cuándo salir.

En búsqueda de un sistema que ayudé a saber cuándo hay una oportunidad encontré una veta del análisis técnico llamada Trading Armónico o "Harmonic Trading" que, éste se encuentra basado en patrones específicos de estructuras creadas por razones de secuencias de Fibonacci. Éstas estructuras muestran con gran precisión zonas de soportes o resistencias "armónicas", donde hay grandes chances de encontrar una reversión o una reacción de precios muy fuerte.

Dicho sistema, fue desarrollado por Scott Carney con el afán de tener un método preciso que utilizara ciclos naturales de mercados, así como también la utilización de conocimientos en Elliott Wave, Fibonacci y Análisis Técnico en general. En 1998 se percató de ciertas "medidas" complementadas con Fibonacci que creaban patrones de reversión precisos de entradas de posiciones en el mercado, y descubrió que esto se respetaba indistintamente del tiempo que se estuviera analizando.

Pero a diferencia de cualquier otro patrón clásico, así como un hombro-cabeza-hombro, triángulo o plano, nunca tenemos los niveles exactos que validen su formación o que efectivamente sean estos patrones, ya que muchas veces son más subjetivos y abiertos. Pero por otro lado en los patrones armónicos se utilizan relaciones de Fibonacci ordenadas con niveles EXACTOS, en donde únicamente cuando se dan todas estas relaciones se puede validar una figura armónica y comenzar a pensar en que efectivamente se puede tomar una acción. Esto nos ayuda de manera inmediata para saber cuándo podemos meternos al mercado o cuándo se invalida nuestra posición.

Pero antes de una inmersión en los patrones y sus formas, debemos saber las diferentes razones Fibonacci que se utilizarán en su constitución. Dentro de los retrocesos encontramos los siguientes:

- 0.382 (38.2%) = (1-0.618)

- 0.50 (50.0%) = 1/2

- 0.618 (61.8%) = Razón Primaria

- 0.707 (70.7%) = 0.5 al cuadrado

- 0.786 (78.6%) = Raíz cuadrada

de 0.618

- 0.886 (88.6%) = Raíz cuarta de 0.618

Por otro lado, las proyecciones que utilizaremos son:

- 1.13 (113%) = Raíz cuarta de 1

- 1.27 (127%) = Raíz cuadrada de 1.618

- 1.41 (141.4%) = Raíz cuadrada de 2.0

- 1.618 (161.8%) = Proyección Primaria

- 2.0 (200%)

- 2.24 (224%) = Raíz de 5

- 2.618 (261.8%) = Cuadrado de 1.618

- 3.14 (314%) = Pi

- 3.618 (361.8%) = (1+2.618)

Ahora nos meteremos de lleno en el patrón base que inició la creación de todos los demás. Este es el AB=CD o ABCD.

El ABCD es un patrón formado por 3 movimientos de mercados o piernas, un movimiento AB, un retroceso al punto C que recorta una parte de la zona AB y, finalmente un movimiento final CD.

La pierna CD, generalmente pero no siempre es del mismo tamaño que el AB. Hay casos donde este se extiende, hasta el 1.27 AB o 1.618 AB. Pero se debe recordar que el patrón aún puede ser válido, aunque el CD sea mayor o apenas menor al AB. Otro elemento a recordar es que este patrón debería verse algo simétrico en apariencia y debe tenerse en cuenta.

El patrón ABCD alcista aparece al final de una tendencia aparentemente bajista y nos indica una posible reversión alcista, por otra parte, un ABCD bajista, aparece al contrario para indicarnos el fin de una tendencia alcista, y nos brinda el precio específico en el que puede aparecer la reversión.

Ambos patrones ABCD (alcista como bajista) se ven como espejos opuestos y las reglas de su manejo son inversas. Cuando uno toma un ABCD, hay relaciones entre los 3 segmentos y de la corrección que toma el segmento BC del AB, podemos calcular la extensión probable que tendrá la figura. Para saber qué extensión utilizar, tomaremos los siguientes datos:

- Corrección 0.382 de AB le corresponde una extensión de 2.24, 2,618 o 3.14 (casos extremos) de CD.

- Corrección de punto C de 0.50 de AB le corresponde una extensión de 2.00 de CD.

- Corrección de punto C de 0.618 de AB le corresponde una extensión de 1.618 de CD.

- Corrección de punto C de C 0.707 de AB le corresponde una extensión de 1.41 de CD.

- Corrección de punto C de C 0.786 de AB le corresponde una extensión de 1.27 de CD.

- Corrección de punto C de C 0.886 de AB le corresponde una extensión de 1.13 de CD.

Con las proyecciones BC y el AB=CD creamos una zona de alta probabilidad de reversión en la que deberían ocurrir sucesos importantes en los mercados de cambios rápidos de tendencia. A esta zona la llamaremos de ahora en más como "Zona de Reversión Probable" o PRZ (Potential Reversal Zone). Esta zona de reversión debería tener todas las razones en un rango acotado de precios, y así es como se crea la zona de reversión.

Otra cosa que debemos tener en cuenta es que se puedan crear dos ABCD en un mismo AB=CD; ¿Cómo es esto? Primero el mercado comienza formando el punto AB y luego la corrección al punto C del patrón y recupera su fuerza a la tendencia inicial, pero de esta nueva pierna CD, se forma un ABCD menor. Esta figura aumenta la fortaleza de la zona armónica inicial y la llamaremos "ABCD con abcd".

Ahora enfoquémonos en cómo saber cuándo entrar en un "trade" con este instrumento:

Primero, se debe identificar el patrón pero no ejecutar ninguna acción ya que debemos pensar en cómo deberían reaccionar los precios y que haya una estabilización en la Zona de Reversión Probable. Es decir, el mercado debe tocar la PRZ y todos los números que se calcularon en proyecciones y en igualdad de piernas o extensiones. Si la estabilización se da, podemos esperar a ver si hay una reacción inicial antes de ejecutar. Generalmente se busca algún patrón de velas japonesas, línea de tendencia, lectura de indicador, soporte o resistencia, entre otras que nos brinde aún más confianza de estar tomando la acción correcta.

Cabe destacar que una alternativa más arriesgada sería poner órdenes pendientes en esta zona, y esperar hasta que se ejecute para manejar la posición. Ahora, cómo manejamos este tipo de posición, ¿dónde dejamos nuestro stop-loss?

En esto hay dos opciones:

- Podemos identificar la vela con la que se realizó el cambio de tendencia en los niveles donde termina el AB=CD, y poner el stop con algún espacio para que se mueva el trade. - Podemos elegir algún nivel basándonos en proyecciones de Fibonacci siguientes, de alguna forma ampliando la zona de reversión.

Es importante considerar que el precio de mercado puede estar algún tiempo en la zona de reversión antes de tomar el cambio de tendencia que nos da la figura. El precio debería perder fuerza principalmente, pero JAMÁS atravesar la zona con fortaleza. También es sabio dar un espacio para que el "trade" respire, si bien la precisión de las figuras armónicas es notable no podemos negarle cierto espacio al mercado.

Una vez ejecutada nuestra operación de mercado, debemos estar pendientes de un posible error y que al final del día nuestro pensando ABCD alcista haya ocasionado solo una corrección menor y viceversa. Para esto se tienen en cuenta 3 objetivos primarios que debemos tener en mente y analizar detenidamente cómo reacciona el mercado ante estos objetivos. También es de gran utilidad complementar nuestro análisis, observando soportes o resistencias fuertes, divergencias en indicadores y conteos de Elliott para confirmar si debemos salir de nuestra posición.

Los objetivos primarios mencionados son los siguientes:

- 0.382 o 38.2% del ABCD

- 0.618 o 61.8% del ABCD

- Punto A inicial o 100% del ABCD

Un movimiento de gran fortaleza luego de la reversión puede indicar que el primer objetivo de 0.382 será excedido con facilidad y que el nivel de 0.618 será el siguiente objetivo esperado.

Por el contrario, una reversión lenta puede indicar que el 0.382 es el ÚNICO objetivo que se debe tomar en cuenta.

No hay que descartar que algunas veces, un patrón armónico nos marca una oportunidad histórica de cambio de tendencia, en la cual no sólo ser supera el 100% del ABCD, sino que sigue rompiendo soportes y resistencias de forma significativa, haciéndonos ganar mucho más de lo esperado de haber entrado en la posición.

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