Viglietti. El músico fue velado en el Teatro Solís de Montevideo.
Montevideo - Miles de uruguayos, autoridades políticas y personalidades de la cultura despidieron ayer los restos de Daniel Viglietti (1939-2017). Durante más de cuatro horas admiradores de todas las edades se acercaron al Teatro Solís de la capital uruguaya para despedir al cantautor, quien murió el lunes por la noche a los 78 años por un problema cardiaco mientras era sometido a una operación. El féretro de Viglietti estaba cubierto de rosas rojas y banderas de Uruguay, además junto a él se encontraba su guitarra, a la cual se le había roto una cuerda. El silencio que rodeaba la sala se rompió tras el último adiós de su viuda, Lourdes Villafaña, momento en el que brotó un sin fin de aplausos que duró hasta que el coche fúnebre tomó destino hacia el cementerio Martinelli.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Estaba componiendo, estaba preparando la edición de un disco, que estaba demorado porque hacía muchas otras cosas", dijo Villafaña. Material que tanto los familiares de Viglietti como sus amigos intentarán sacar adelante, pues según ella "hay que seguir manteniendo vivo" porque "ese era su deseo". La viuda destacó la faceta artística de su esposo y recordó que "él seguía trabajando por los derechos humanos".
También tuvo palabras para con el guitarrista el ex presidente José Mujica, quien se desplazó al velorio. Con la voz apagada, dijo que Viglietti "estuvo sembrando semillitas de utopía, en la visión y el sueño de un hombre un poco mejor, de una humanidad un poco mejor". La represión política y social previa a la dictadura cívico-militar uruguaya (1973-1985) llevó a que Viglietti fuera apresado por las autoridades. A raíz de ello, se desató una campaña internacional para su liberación en la que participaron, entre otros, Julio Cortázar, Jean Paul Sartre y François Mitterrand. El cantante, compositor y percusionista uruguayo Rubén Rada dijo que Viglietti es "uno de los artistas más grandes" que vio Uruguay, "uno de los mejores letristas, uno de los mejores cantantes, auténtico, del folklore y urbano". "Mientras todos estábamos divagando, comiendo, haciendo algo, él estaba haciendo canciones o tratando de decirnos lo que estaba pasando en América Latina y en el mundo", recalcó.