El inicio de las vacaciones de invierno -que técnicamente comenzarán el lunes- no es, sin duda, el que esperaba el sector turístico. Las consecuencias de la gripe A se sienten con fuerza, y algunos datos lo reflejan.
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La capacidad hotelera en los principales destinos invernales para los próximos días es de alrededor del 50%, lo que implica una baja de más del 20% respecto de 2008, un año que ya mostraba una retracción importante debido al estallido de la crisis entre el Gobierno y el campo por la puja de las retenciones.
Ante esta situación, la mayoría de los hoteles están apelando a distintas formas de atraer clientes. Los incentivos van desde almuerzos o cenas de cortesía, pasando por excursiones libres o noches extras sin cargo, hasta bonificación en la tarifa.
«Si bien en estos días se percibe mayor movimiento, la información que nos llega de las distintas cámaras del país muestra una baja en la ocupación de los hoteles respecto del año pasado», explicó a este diario Juan Mirena, presidente de la Cámara Argentina de Turismo.
Aunque ya hace dos semanas que no hay clases en los colegios por la gripe A, esta licencia forzada se produjo de manera sorpresiva, por lo que muy pocos pudieron aprovecharla para hacer turismo. Sí, en cambio, en las próximas dos semanas se concentra el pico de demanda para viajar.
Esta baja en la demanda hotelera está generada principalmente por la caída en el ingreso de turistas extranjeros que, según el INDEC, retrocedió un 15% en mayo y tendría una baja mayor en junio y julio.
También las líneas aéreas muestran el impacto de la gripe en la Argentina. El flujo de viajeros hacia al exterior se incrementó en los últimos días por argentinos que quieren alejarse de posibles contagios.
Los vuelos a destinos como Miami están sobrevendidos mientras que los que hacen la ruta inversa tienen disponibilidad de asientos incluso para este fin de semana.
«Por semana tenemos 28 vuelos a EE.UU. Dos diarios a Miami, uno a Nueva York y uno a Dallas. La demanda tiene un aumento del 20% respecto del año pasado. Es cierto que los vuelos que vienen de EE.UU. no están llenos», dijo Héctor Pericoli, gerente de Relaciones Institucionales de American Airlines.
Norberto Gunsberg, director de American Express Travel, también reconoció una baja en la llegada de turistas, pero la relativizó por cuestiones estacionales: «Hay siempre una baja del turismo receptivo desde EE.UU. y Europa para esta época porque ellos están en pleno verano. Sí se notó una disminución de los viajes corporativos, durante los primeros meses del año. En muchos casos, las empresas hicieron que sus ejecutivos dejaran de viajar por business class para hacerlo en económica».
La baja del turismo también se refleja en rubros que viven básicamente de los viajeros del exterior, como las salas de tango. «Si hoy logramos que entren 30 personas a un lugar, hacemos una fiesta», se quejó Luis Veiga, presidente de la Cámara de Casas de Tango.