6 de noviembre 2009 - 00:00

Valiosas muestras de Eckell, Sampietro-Calvo, Ronsino y Wohlgemuth

La primera muestra de pinturas, grabados, gofrados y calados de Gerardo Wohlgemuth, un artista conocido por sus esculturas,  constituye toda una sorpresa.
La primera muestra de pinturas, grabados, gofrados y calados de Gerardo Wohlgemuth, un artista conocido por sus esculturas, constituye toda una sorpresa.
Hubo un período en la trayectoria de Ana Eckell en el que recibió casi todos los premios importantes del país y se sucedían tanto exposiciones individuales como colectivas de manera casi vertiginosa. la muestra antológica «La Voz del Agua», que exhibió en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta en 2002, permitió apreciar la razón de tantos premios, a través del desarrollo de una estética personal y autorreferencial.

Pasado un poco ese vértigo, su muestra en Praxis, «Tiempo Suspendido», como es habitual, la revela poseedora de un dibujo potente, que fluye naturalmente y en el que vuelca sus pensamientos y sentimientos más íntimos. No puede decirse que haya abandonado las imágenes fugaces de figuras que emergen de sus cajas o que deambulan, giran sobre sí mismas, expresan dolor, aman, están en movimiento constante.

Sus actuales obras son más despojadas, menos violentas, menos sarcásticas, igualmente poderosas; la línea es más envolvente, imágenes que evitan un relato lineal al que se puede ingresar y del que se puede salir fabulando una historia.

Hay muestras pequeñas que son bienvenidas. Son esas que sorprenden por su contenido e intensidad, alejadas de lo espectacular, lo «mega» y lo mediático. 

  • Emilio Sampietro (Buenos Aires, 1940), artista de sólida formación y cultura, estudió con Luis Barragán, Jorge Demirjián, y participó en muestras colectivas e individuales, ganó premios y figura en publicaciones sobre arte argentino.

    Presenta collages con alusiones o citas a Goya, Bacon, Man Ray o a un fotógrafo desconocido. Aunque esta técnica fue creada en 1912 -se discute aún si fue Picasso o Braque el inventor- no parece estar agotada , fue adoptada por las vanguardias históricas y hasta se pueden bajar programas por Internet. Pero en el caso de Sampietro, la construcción es muy meditada, la elección del color, dramática. Para mirar muy de cerca e ir reconstruyendo lo que Sampietro ha ensamblado no sin sentido lúdico.

    Lo acompaña en esta exposición Silvia Calvo. Graduada en la Escuela Nacional de Bellas Artes, se ha especializado en grabado, ejerce la docencia en Cine y Pintura en el Centro Cultural Rojas y colabora en varias revistas sobre cinematografía. Sus técnicas mixtas, tintas, acuarelas, contienen un universo onírico, las figuras remiten a la delgadez giacomettiana frente a un espacio y una luz hacia lo desconocido. Imagen delicada, de gran levedad, un pincel que apenas parece rozar la superficie para apresar un instante.

    Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543).

    Como ya lo señalamos en alguna ocasión, el paisaje de Miguel Ronsino no es una mirada sobre la naturaleza o aquel idealizado por el Occidente cristiano o la veduta del siglo XV que se abre al exterior. Es puramente una ficción.

    Apariencia de flores, que sí están, de pájaros, que también están, cascadas, personajes en una bruma bucólica, exuberancias cromáticas y espesuras de la materia. En realidad son espejismos en los que Ronsino se ve envuelto, obras de gran temperatura, lugares inciertos, escenografías que podrían ser wagnerianas si no fuera por el color, aunque todo depende del color con el que se imagine a Wagner.

    Barroco, romántico, Ronsino nos lleva en pleno 2009 cargado de tecnología, hacia un hecho pictórico, una deformación, como decía Cézanne, «los pintores no transforman, deforman», a capturar una fuerza que el artista expande por toda la superficie modulando la luz y el color.

    Masottatorres (México 459). Clausura el 27 de noviembre.

  • En Isidro Miranda (Estados Unidos 726), expone Gerardo Wohlgemuth (Buenos Aires, 1960). Conocido por su labor escultórica, muestra por primera vez pinturas, grabados, gofrados y calados realizados en los dos últimos años. Refiriéndose a estas últimas obras el artista señala que «están más cerca del mundo del diseño y, como tal, apoyados en herramientas como la informática y el láser aunque fusionados con antiguas técnicas».

    Como lo que importa no es tanto el medio como el resultado, destacamos la contundencia del hierro en obras como «Vacío Suspendido» y aquellas en las que lo combina con la sutileza del hierro calado. Este dibujo se va a dar en obras realizadas en cartón calado, formas que se entrelazan, suspendidas y contenidas en cajas de acrílico.

    «Azul Urbano», técnica mixta sobre tela, expresa su capacidad en la disciplina pintura, un «paisaje» de carácter misterioso así como en otros que, en cierta forma, responden a su labor escultórica. También los gofrados responden a ese gesto de continuidad, de prolongación, que puede repetirse casi infinitamente. Una muestra en la que se aprecia la labor oculta que desarrollan algunos artistas para no quedar encasillados en una única manifestación artística y que constituye una sor


  • Cierra el 8 de noviembre.

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