28 de noviembre 2017 - 21:54

“Vamos a revocar las medidas de los golpistas”

Terminar con el congelamiento del gasto por veinte años en términos reales será un objetivo. Se declara un perseguido de la Justicia y promete impulsar una ley para democratizar los medios.

En la pelea. Lula da Silva se muestra decidido a construir su candidatura presidencial. Pero el frente judicial pone en duda su ofensiva.
En la pelea. Lula da Silva se muestra decidido a construir su candidatura presidencial. Pero el frente judicial pone en duda su ofensiva.
San Pablo - Luiz Inácio Lula da Silva, favorito para las elecciones de octubre del año próximo, recibe a la periodista en la sede del Instituto Lula, en San Pablo. La situación de Brasil, los escándalos de corrupción en los que él mismo está involucrado -y que pueden impedirle ser candidato- y el futuro de las llamadas fuerzas progresistas en América Latina fueron parte de la charla. A continuación, los principales tramos.

Periodista: ¿Qué país encontrará en 2018 el ganador de las elecciones, tanto en el plano económico como social?

Lula da Silva: Quien gane las elecciones en 2018 va a recibir un país muy diferente de aquel al que las personas estaban acostumbradas a ver algunos años atrás. La economía no está bien, la caída del PBI llegó a más del 8% en los últimos años. La inflación se redujo, pero el desempleo continúa muy alto. El consumo está muy bajo y tenemos un problema de déficit fiscal. Necesitamos un arreglo para que el Estado brasileño puede invertir de nuevo. Si el Estado no tiene dinero para invertir, no vamos a atender las demandas de infraestructura, porque la iniciativa privada no va a poner dinero para construirla. El hambre volvió a Brasil, cuando nosotros habíamos salido del mapa del hambre, según la ONU. La miseria está creciendo, el desempleo está creciendo, los sueldos están cayendo. Derechos que habíamos conquistado desde 1943 fueron eliminados ahora por el Congreso Nacional, todo en función del "impeachment" que le realizaron a la presidenta Dilma Rousseff. Si gana un candidato de derecha, va a continuar desmontando las conquistas del pueblo trabajador y va a continuar privatizando y vendiendo el patrimonio público. Y si gana un candidato de izquierda, va a tener que tener un compromiso de revocar muchas de las cosas que fueron hechas por el Gobierno golpista. Yo me estoy poniendo al servicio del Partido de los Trabajadores.

P.: ¿Qué le haría desistir de la candidatura?

LDS.: Yo no insisto en la candidatura, un candidato no se inventa. No es posible inventar un candidato. Soy el que mayor perspectiva tiene de ganar las elecciones. En todas las encuestas aparezco con el doble de votos que el resto de los candidatos juntos. El PT entiende que en ese momento mi candidatura es lo que más puede ayudar a Brasil, al PT y al pueblo trabajador. Hay quien dice que la Justicia va a impedir que yo sea candidato. Yo no estoy preocupado por eso, porque antes de ser candidato quiero probar mi inocencia y quiero que ellos prueben alguna acusación contra mí. No es la primera vez que los sectores más reaccionarios, de derecha, persiguen a alguien. Y cuando no encuentran nada no piden ni disculpas. Fue así con Felipe González en España cuando dejó el Gobierno después de catorce años, fue así con otras personas, está siendo así conmigo y con Cristina Kirchner y va a ser con otros compañeros que osaron gobernar en beneficio del pueblo trabajador, más pobre, oprimido.

P.: Las encuestas prevén una disputa en la segunda vuelta con el diputado de extrema derecha Jair Bolsonaro. Usted ha afirmado que Bolsonaro tiene derecho a ser candidato, pero algunos sectores de la izquierda piden un enfrentamiento ideológico con él. ¿Está dispuesto a eso?

LDS.: Yo no elijo el candidato. No es seguro si el candidato es Bolsonaro o si yo estaré en segunda vuelta. Las encuestas muestran que si compito con Bolsonaro, gano; si compito con Alckmin (Geraldo Alckim, gobernador del estado de San Pablo), gano, y si compito con otro, gano. Pero la campaña todavía no empezó.

P.: ¿Repetiría la "carta a los brasileños", con la que calmó al mercado financiero en 2002, antes de ganar las elecciones?

LDS.: No. Yo ahora pretendo hacer una carta diferente a la de 2002. En 2002 hice una carta al pueblo brasileño dirigida al mercado, asumiendo compromisos sobre la seriedad de mi Gobierno. Yo ya probé que tengo responsabilidad fiscal, probé que el Estado brasileño solo podía gastar aquello que tenía, que nadie necesita darme sugerencias para conseguir superávit y pagar las deudas. Ahora quiero hacer una carta al pueblo brasileño para el pueblo. Quiero hablar con el pueblo, con la clase media, con los trabajadores, con los jubilados, con el pequeño productor rural, con el micro emprendedor individual y con los microempresarios. Quiero hablar con esa gente para discutir con seriedad que Brasil no puede tener una economía basada en el rentismo, en la que quien paga impuesto a la renta las personas que trabajan mientras los ricos pagan muy poco comparado con los pobres. Vamos a discutir de forma diferente esta campaña. Vamos a discutir la reglamentación de los medios de comunicación, porque hay que democratizarlos. Hay que facilitar el derecho a réplica, porque aquí es muy complicado. La educación es lo principal. Ningún país se desarrolló sin invertir en educación. Necesitamos hacer una inversión muy fuerte, pero para eso necesitamos discutir con la sociedad la revocación de algunas medidas de los golpistas, como la enmienda constitucional que limita el gasto por veinte años.

P.: Si finalmente no es el candidato.... ¿el PT tiene alternativas?

LDS.: Yo no discuto eso. ¿Sabe por qué? Si yo discuto eso, quien tome nuestra entrevista titulará: "Lula admite no ser candidato". Yo quiero ser candidato, voy a pelear para ser candidato, por una única razón: porque creo que tengo condiciones de juntar lo que existe de mejor en este país para que Brasil crezca de nuevo, vuelva a generar empleo y comience a discutir la distribución de riqueza. Para volver a invertir en educación, para hacer que Brasil vuelva a ser respetado en el mundo. Yo ya hice eso una vez y tengo condiciones de montar un equipo con la sociedad brasileña, para reconstruir el autoestima del pueblo. Es por eso que no discuto alternativas o un plan B: yo quiero ser candidato.

P.: ¿Cuál cree que fue el mayor error político en su Gobierno?

LDS.: Todo lo que no conseguí hacer puede que haya sido un error político. Podría haber hecho una reforma tributaria, pero no lo conseguí a pesar de haber mandado dos propuestas al Congreso. La última propuesta de reforma tributaria que yo mandé en 2007 contaba con el acuerdo de los gobernadores, de los empresarios y del movimiento sindical, pero cuando llegó al Congreso no anduvo. Podría haber hecho la regulación de los medios de comunicación. Hice la propuesta, pero no le di entrada, por lo que después que salí no anduvo. Podríamos haber evolucionado más en la cuestiones sociales, podríamos haber hecho un poco más y por eso pretendo volver, para hacer aquello que no hice.

P.: En los últimos meses ha habido una ola de centro derecha en Latinoamérica. ¿Cómo ve a la izquierda en la región?

LDS.: La elección de Chile es la primera después de Ecuador en la que hay un enfrentamiento entre sectores conservadores y sectores más a la izquierda. Vamos a ser francos, la izquierda ganó en Ecuador; Piñera pensaba que iba a ganar en la primera vuelta y la izquierda, sumada, ganó las elecciones, tuvo más votos. Si supieran organizarse, juntarse, podrán ganar las elecciones en Chile también. Vamos a tener elecciones en Brasil y vamos a ver como va a quedar la sucesión de Tabaré en Uruguay, vamos a ver la elección del presidente de Argentina. Yo creo que mucha cosa va a cambiar. Maduro terminó teniendo una victoria contra todos los pronósticos de la derecha en el mundo. En Colombia, Santos, contra los sectores más reaccionarios de Colombia, consiguió hacer un extraordinario acuerdo de paz con las FARC, creo que es una cosa muy buena. Creo que la izquierda tiene muchas condiciones y los sectores progresistas democráticos tienen muchas condiciones de volver a ganar las elecciones en Latinoamérica. Y si Brasil gana aquí, tendremos condiciones de influir a muchas personas en Latinoamérica.

Agencia EFE

Dejá tu comentario