20 de junio 2013 - 00:00

Varela: “Ni stand up ni cuentista, me gusta la libertad”

Hugo Varela: “Con la composición tengo cierto prejuicio conmigo, pero sí fantaseo con grabar un disco de folklore. En algún momento lo haré”.
Hugo Varela: “Con la composición tengo cierto prejuicio conmigo, pero sí fantaseo con grabar un disco de folklore. En algún momento lo haré”.
El próximo viernes 29, Hugo Varela arrancará un nuevo ciclo en el teatro ND/Ateneo, una sala que lo ha albergado muchas veces. Serán nueve fechas que incluirán los cuatro viernes y los cuatro sábados de julio. Será para presentar su espectáculo "33 son Mejores", una celebración por sus, precisamente, 33 años de carrera que arrancó el año pasado, que giró por todo el país y que ahora tendrá su cierre. "Hay nuevos instrumentos, canciones nuevas, monologuitos, poemas. También metí algunas cosas del pasado que saqué del freezer. Y no podían faltar temas como 'Mis mandarinas' y 'El hobby de Natalia', que son dos de los que provocan más risa en la gente, o 'La corbata rojo punzó, que invariablemente me lo piden"; dice. Dialogamos con él:

Periodista: Los humoristas tienen fama de ser agrios y malhumorados en su vida privada. ¿Con usted se cumple esa premisa?

Hugo Varela: Yo trato de hacer una división entre el personaje, que es lo que uno "vende" y que, por supuesto, tiene cosas de uno, y la vida privada. Me pasan cosas como a todos, tengo mis días malos, mis problemas; y abajo del escenario, donde uno muestra su parte menos brillante, soy un tipo común y silvestre. Pero a pesar de eso, trato de no defraudar a la gente, de mantener esa imagen. Trato de tener buen humor o de responder a un chiste con el empleado de un banco o con alguien que me saluda por la calle, justamente para que no crean que soy un amargado. Por lo demás, soy un tipo bastante normal, terapia de por medio. A lo mejor, gracias a eso es que no paso de la manía a la depresión como algunos de mis colegas.

P.: Además el suyo es un trabajo solitario.

H.V.
: No tanto por suerte. Hay gente que me ayuda en el taller en el que hago los instrumentos, está mi hijo Lucas, actor, que es asistente y participa también del espectáculo; está el sonidista y el productor. O sea que, sobre todo en gira, somos varios y no hay tanta soledad. Pero como cualquier otro, esto tiene su parte de trabajo, que es más dura, que a veces puede ser aburrida y cansadora los viajes, los horarios, los hoteles-, pero que por suerte es algo de lo que el público no participa.

P.: Su arte incluye humor, canto, instrumentos raros. ¿Cómo llama a su arte?

H.V.:
No me gusta cuando las cosas se estandarizan. Me gustaría que cada humorista fuera diferente y que no aparecieran los "rubros": imitador, cuentista, stand up o lo que sea. Esto mío del polirrubro lo veo más como algo circense, como el payaso que se hace su traje, que hace malabares. Esa es mi escuela.

P.: ¿Trabaja siempre a partir de los instrumentos disparatados que fabrica o son las canciones que nacen primero y organizan un sketch?

H.V.:
Depende. Con las canciones es asociación libre que tiene que ver con una combinatoria algo azarosa. Si uno está con el motor caliente, las ideas se van hilvanando y de una va surgiendo otra. A esta altura me permito aceptar las ideas locas, jugar con el pensamiento lateral, y trato de no ponerme límites. A veces, igualmente, es al revés. Se me ocurre un artefacto así los llamo- y después veo para qué me puede servir. E incluso hay cosas que una vez fabricadas no resultaron como esperaba y quedaron descartadas o abandonadas, incluso después de mucho trabajo de taller.

P.: ¿No se tentó nunca con hacer un espectáculo "serio"?

H.V.:
En los '90 interpreté a Inodoro Pereyra. Y hace poco actué en una película "Romper el huevo" de Roberto Maiocco-, que es una comedia dramática de la que soy protagonista, que tuvo un preestreno en el festival de Pinamar y que pronto se va a estrenar en las salas comunes. Pero la verdad es que, aunque me gustó hacer estas cosas, lo sigo sintiendo como travesuras, como gustos que me doy a partir de mi oficio principal que es el de hacer canciones con humor y con instrumentos raros.

P.: ¿Tampoco lo tienta componer o cantar "en serio"?

H.V.:
Sí, claro. Con lo de la composición tengo cierto prejuicio conmigo, especialmente con la parte de las letras, Pero sí fantaseo, por ejemplo, con grabar un disco de folklore; y seguramente en algún momento lo voy a hacer.

Entrevista de Ricardo Salton

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