Para el presidente de la Academia Pontificia para la Vida, monseñor Carrasco de Paula, "el suicidio asistido es un absurdo", comentó a la prensa italiana. "Nosotros no juzgamos a las personas, pero el gesto en sí hay que condenarlo", aseguró.
Se trata del único representante del Vaticano que comentó la muerte asistida de Brittany Maynard, una estadounidense de 29 años que sufría un cáncer terminal, quien decidió morir voluntariamente -apoyándose en las leyes del estado de Oregón-, lo que desató una ola de debates sobre el derecho a morir.
"Esa mujer creía que iba a morir de manera digna, pero eso es un error. Suicidarse nunca es bueno, es algo malo", agregó. "La dignidad es otra cosa que poner fin a la propia vida", dijo. La joven, que anunció el mes pasado en un video que se quitaría la vida para no sufrir la agonía de su enfermedad, falleció el sábado en su casa rodeada de su familia y amigos más cercanos, tras tomar una dosis letal prescrita por un médico.
| Agencia AFP |


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