- ámbito
- Edición Impresa
Venezuela: puja en la OEA con visto bueno de EE.UU.
Tom Shannon
Llegó luego a ese discurso Susana Malcorra y comenzó a moderar formas y ajustar pronósticos. La Canciller, mas tarde, se lanzó a la campaña para la secretaría general de la ONU y desde esa posición comenzó a bloquear cualquier chance de aplicar esa cláusula lo que le ganó, especialmente desde el fin de semana pasado, un odio político difícil de mensurar por parte del uruguayo Luis Almagro.
Pareció abrirse allí una grieta, otra mas, entre las posiciones de Malcorra y Macri. Desinteligencia que rápidamente tanto el presidente de la Nación como Marcos Peña se ocuparon de desmentir. Es mas, Macri se tomó su tiempo la semana pasada en explicar que el análisis de la cláusula democrática y Venezuela no es un tema para apresurarse.
Cualquier despistado podría interpretar, tras este breve resumen de la historia, que Macri cambió su postura quizás aceptando la pose de campaña que le asignan haber asumido a Malcorra con relación a Venezuela (y también otros tópicos internacionales) y privilegiando la chance de ese cargo en la ONU para la argentina.
La realidad y la estrategia parecen pasar por otro lado. En el Departamento de Estado en Washington se asegura que la nueva posición que tomó Argentina ralentizado la aplicación de esa cláusula condena a Maduro no se debe a desvaríos de la Canciller en campaña, a quien hasta podrían apoyar para la Secretaría General, y mucho menos a un cambio psicótico en Macri sino a un acuerdo general con los EE.UU. sobre la oportunidad en que se debe presionar al régimen de Caracas. Se asegura que Tom Shannon ya ha recomendado no aplicar esa cláusula democrática con el convencimiento de que la oposición a Maduro no esta en condiciones de organización para formar un gobierno en lo inminente, si es que Venezuela se precipita en una crisis .
Un temor que se reafirma en la menor afluencia en las marchas antichavistas que otrora solían ser multitudinarias. No obstante el creciente descontento con el Gobierno de Maduro, la imposición del estado de excepción y la amenaza de la represión ha limitado las adhesiones populares. Por ahora se aguarda que se apruebe el proceso del referendo revocatorio (ver pág. 20) . Si se aceptan esos comentarios de los pasillos de la diplomacia estadounidense, Macri y Malcorra, lejos de un problema estarían anotándose un nuevo poroto, a pesar las peleas que se crucen con algunos vecinos. Malcorra, siempre firme en su camino, se presentará hoy en Nueva York en una audiencia convocada por la ONU para que los últimos candidatos presentados expongan ante los representantes del organismo sus dotes para suceder a Ban Ki-moon. Tendrá la Canciller tiempo para una presentación personal de 10 minutos y luego deberá responder preguntas.
Hay 11 candidatos presentados, tres de ellos que entraron en carrera en el último tramo como Malcorra que, a pesar de eso viene cumpliendo con todos los pasos debidos para la ocasión, como conocedora puntillosa de los ritos que rodean a estas elecciones. La estrategia para tomar posición en la prensa no es una excepción: el fin de semana Malcorra fue protagonista en medios londinenses con sus posiciones sobre Venezuela y el supuesto apoyo de EE.UU. a su candidatura. Ayer, en la previa a su presentación, llenó otro casillero imprescindible para la sociedad internacional que vive en Nueva York: logró que le hiciera un reportaje Christiane Amampour, al estrella de la CNN para el periodismo internacional.

Dejá tu comentario