2 de abril 2019 - 00:00

Maduro raciona la luz: sin clases y con jornada laboral más limitada

Las medidas, que durarán 30 días, complican más a una economía en caos. La principal terminal petrolera está paralizada. Denuncian represión.

a viva voz. Una mujer protesta, balde en mano, por la falta de agua en una calle de Caracas.
a viva voz. Una mujer protesta, balde en mano, por la falta de agua en una calle de Caracas.

Caracas - El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó un plan de racionamiento eléctrico que durará 30 días y que implicará una reducción de la jornada laboral hasta las dos de la tarde en instituciones públicas y privadas y el mantenimiento de la suspensión de las actividades escolares.

La medida supone un golpe más para una economía desquiciada, en franca depresión productiva e inmersa en la hiperinflación.

Se conoce, además, cuando trascendió que la principal terminal petrolera del país, Jose, quedó fuera de operaciones por falta de luz.

El anuncio es en reacción a los masivos apagones registrados en el último mes en todo el país, que el Gobierno atribuye a actos opositores y extranjeros de sabotaje y la oposición, a un agudo deterioro de la infraestructura.

“He aprobado un plan de treinta días para ir a un régimen de administración de carga”, dijo Maduro el domingo a la noche en la primera aparición que hizo en televisión desde que el lunes anterior un corte de luz afectara a todo el país sin que desde entonces se haya resuelto el problema.

Durante su intervención reiteró que los cortes eléctricos son consecuencia de los supuestos “ataques terroristas” perpetrados por la oposición y el Gobierno de Donald Trump, que quieren “llevar al país al caos, a la violencia”.

“Estos son golpes de una guerra eléctrica para volver loco a este país, y no lo vamos a permitir”, advirtió.

El chavista aseveró que el Gobierno está “concentrado” en “reponer, recuperar, reconstruir todo lo que se ha dañado con esta guerra eléctrica y en restituir de manera paulatina en un régimen autoadministrado de carga”.

“Hemos venido administrando una situación muy grave porque el golpe afectó la capacidad de generación desde (la central de) Guri al resto del país”, dijo tras pedir “máxima resistencia, máxima paciencia” y “defender la paz” al pueblo.

A su vez, el opositor Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional (parlamento) y reconocido como presidente interino por unos 50 países, criticó los anuncios de Maduro que calificó de “farsa” y que “no resuelven” la crisis.

“Sabemos que el racionamiento de treinta días es una farsa (...) Nadie les cree. Y por eso deben irse”, dijo.

Asimismo, convocó para el sábado a “la manifestación más grande” contra Maduro.

“Nos toca avanzar y rápido. No estamos pidiendo paciencia, que ya se agotó hace mucho tiempo. El próximo 6 de abril debemos ir todos a las calles, hacer la manifestación más grande en rechazo a lo que nos está pasando”, dijo durante el acto por el primer aniversario del opositor Frente Amplio Venezuela Libre en Caracas.

Guaidó fustigó, asimismo, que “mientras salen cobardemente en televisión, enconchados en una oficina, las FAES (Fuerzas de Acciones Especiales) y los paramilitares a sueldo de la dictadura intentaron impedir que el pueblo manifestara”.

Desde el pasado 7 de marzo, cuando se registró el primer mega-apagón, los cortes han ocurrido en forma continua y el más reciente fue el domingo, que dejó incomunicado a todo el país y además acentuó la escasez de agua potable.

El malestar por la falta tanto de la luz como del agua activó varias protestas espontáneas en diversas zonas en Caracas, varias de las cuales fueron reprimidas por los llamados “colectivos armados” afines al Gobierno.

A través de las redes sociales se difundieron fotografías donde se observa cómo estos grupos dispararon con armas largas a los ciudadanos que protestaron por la falta de los servicios.

Agencias ANSA, AFP y Télam,

y Ámbito Financiero

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