Vidal y Larreta depuran sus cúpulas policiales en clave de anticorrupción

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• EFECTIVOS EN LA MIRA JUDICIAL, ECHADOS O SEPARADOS PREVENTIVAMENTE.
Mientras la gobernadora bonaerense prepara una nueva purga de comisarios vinculados a graves irregularidades, el jefe de Gobierno porteño suspendió a José Potocar hasta que se esclarezca su situación ante la Justicia.

La decisión política de depurar las fuerzas de seguridad parece haberse transformado en una de las prioridades de las dos administraciones PRO más importantes: la de María Eugenia Vidal y la de Horacio Rodríguez Larreta. Mientras que durante el fin de semana se conoció la decisión del jefe de Gobierno de suspender preventivamente al jefe de la Policía de la Ciudad, José María Potocar (investigado en una causa judicial que descabezó varias comisarías por sobornos y manejos irregulares de los adicionales), fuentes cercanas al ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, confirmaron a Ámbito Financiero que en los próximos días "habrá cambios en los cargos más altos de la Bonaerense".

Oficialmente, desde la cartera de Justicia y Seguridad porteña, explicaron que la decisión de desplazar a Potocar fue "para preservar una investigación judicial en la que está mencionado y la normal prestación del servicio de seguridad". Tan provisoria fue la decisión que no se nombró nadie en su reemplazo y, hasta tanto se resuelva su situación procesal, quedará a cargo el secretario de Seguridad, Marcelo D'Alessandro. "Estuvo de vacaciones hasta el jueves, esperamos a que regresara para comunicarle nuestra decisión de suspenderlo para no generar ningún tipo de inconvenientes a la investigación del fiscal (José María) Campagnoli, aunque seguimos confiando en su inocencia, hasta que se compruebe lo contrario", definió a este diario un funcionario de la Ciudad. Potocar fue mencionado en la causa N° 26.168 que tramita en el Juzgado Criminal y Correccional N° 14 a cargo del Dr. Ricardo Luis Farías, que tiene en la mira a un comisario y a cuatro suboficiales de la Federal, acusados de pedir coimas y ofrecer protección a "trapitos" en los barrios porteños de Núñez y Saavedra. Dos de los acusados están prófugos. El fiscal secuestró del despacho del comisario Norberto Federico Villarreal (actualmente prófugo y con captura internacional requerida) material probatorio de las supuestas sumas de dinero que comerciantes, particulares y trapitos de la zona de Núñez les pagaban a los oficiales a cambio de protección. En las anotaciones, los investigadores creen que se alude directamente a los subcomisarios de la Seccional 35ª, a la Superintendencia de Seguridad Metropolitana y a la DGC, por entonces a cargo de Potocar. La maniobra abarcaba además un esquema de facturación paralelo al oficial que permitía cobrar horas adicionales que nunca se trabajaban, mediante la falsificación de planillas donde figuraban efectivos prestando servicios inexistentes. La declaración que permitió avanzar en los procesamientos fue la del comisario Marcelo Stefanetti, quien presentándose como una suerte de "arrepentido", afirmó que Villarreal y Potocar se llevaban "entre 25 y 40 mil pesos mensuales cada uno". El suspendido jefe se presentará a declarar la semana que viene y ya designó como abogado a un letrado de la Policía porteña.

Purga bonaerense

Luego de los anuncios de la semana pasada en los que dispuso separar a los policías que tuvieran algún tipo de problemas con las adicciones, la gobernadora Vidal dejó trascender una versión, que fue confirmada por dos fuentes de la cartera que controla Cristian Ritondo, acerca de una nueva purga que se estaría preparando "para las próximas horas", en los más altos niveles de la conducción policial. Hace menos de un año, Vidal redujo a la mitad la cantidad de comisarios y separó a más de cincuenta agentes que no podían justificar su patrimonio o que estaban siendo investigados por irregularidades en la División de Asuntos Internos.

"A diferencia de otras veces, ahora los que sean reemplazados no tendrán otro destino dentro de la fuerza, sino que serán pasados a retiro", confió una alta fuente gubernamental. "Y los reemplazantes deberán tener sus fojas impecables", completó el informante, dando a entender que tienen por delante la difícil misión de peinar todos los legajos para hallar a los candidatos más potables.

Si bien no hubo nadie que extraoficialmente se animara a deslizar algún nombre, se especula con que la "limpieza" alcanzará a la Superintendencia de la Región Capital, investigada a partir de la aparición de $150.000 distribuidos en 36 sobres a principios de 2016 que tenían destinos varios en las comisarías platenses. También la lupa está puesta sobre las estratégicas Superintendencia de Policía Científica y de Narcotráfico y Delitos Complejos, cuyas cabezas podrían caer en el marco de esta nueva depuración.

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