Si lo acompaña un marco internacional favorable, todo apunta a que en 2018 el intercambio comercial se incrementará y que llegarán nuevas inversiones a estas latitudes.
Fue 2017 un excelente año para las relaciones entre la Argentina y Alemania.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Notamos una dinámica renovada en el comercio entre nuestros países. Pero, sin duda, el punto culminante fue la visita de la canciller Federal Angela Merkel y la delegación de empresarios de alto rango en junio de este año. Las conversaciones en el marco de la visita han fortalecido aún más la confianza mutua, condición esencial para las inversiones y el crecimiento económico.
Asimismo, en 2017/2018 Alemania y Argentina comparten una responsabilidad particular en sus presidencias consecutivas del grupo G-20. El presidente Macri ha contribuido de manera decisiva al éxito de la cumbre del G-20 de este año. Incluso, el Malbec argentino estuvo presente en la cena de gala en Hamburgo, un símbolo de la colaboración estrecha entre ambos gobiernos. Alemania está dispuesta a apoyar a la Argentina en su presidencia del G-20, la cual asumirá a partir del mes de diciembre 2017.
En cuanto a las expectativas sobre el desarrollo económico y comercial con la Argentina, la perspectiva para 2018 es muy optimista. Los empresarios me han dicho que el año 2017 comenzó con dificultades, pero ahora vemos un cierre fuerte. Para el próximo año, numerosos representantes de empresas alemanas esperan aumentos significativos en sus negocios y confían en un crecimiento continuo, sostenido e inclusivo en Argentina. Hay una alta demanda para tecnología "made in Germany", no solamente autos de alta gama, sino también maquinaria para mejorar la competitividad de la economía argentina y, asimismo, asegurar el empleo en la industria del país.
Acuerdo
Mucho depende de un marco internacional favorable como, por ejemplo, un desarrollo positivo en Brasil y en Asia. Al mismo tiempo, un acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE)y el Mercosur sin duda impulsará el comercio birregional. Para mí también ha sido una buena señal que en el mes de septiembre la Comisión de la UE haya resuelto en Bruselas reducir los derechos de importación para biodiésel argentino.
En este contexto veo en el horizonte nuevas inversiones de Alemania en Argentina. Especialmente en los sectores de energía, industria automotriz, industria farmacéutica, tecnología de la información y logística; empresas alemanas ya han anunciado inversiones concretas y otras tantas se encuentran en preparación. Esto va en línea con el gran compromiso de las empresas alemanas en Argentina, que son fieles al país desde hace más de un siglo.
Reformas
En el círculo empresarial me comentan que la implementación de la agenda de reformas iniciadas por el Gobierno es clave para que las empresas implementen efectivamente los planes de inversión. Las reformas estructurales deben tener por objetivo también fomentar la productividad y competitividad de la economía argentina. En este contexto quisiera destacar también la importancia de fortalecer la formación profesional. Con gusto reafirmo la propuesta de ampliar la cooperación entre nuestros países en la preparación de los jóvenes para los nuevos desafíos del mercado laboral.
Alemania y la industria alemana se han comprometido a acompañar a la Argentina en el camino emprendido. Como Embajador de Alemania en Buenos Aires será para mí un honor contribuir a que las relaciones crezcan.