Lo que parecía casi imposible, que los fabricantes de argumentaciones se quedaran sin material, se vio en la rueda del viernes. A tal punto que la leve rebaja del Dow Jones solamente alcanzó el apelativo de ser «toma de utilidad» (recurso extremo, cuando nada hay para poder difundir). Y así se desarrolló un viernes descarnado, sin proteínas y dejándose llevar, hasta poder cerrar la semana luciendo lo que se había acumulado. Siguiendo en Europa con muy tenues mejoras, en el Dow se produjo un corte en la seguidilla y culminando en un 0,15% de resta. Que para el indicador de Brasil se transformó en un 0,10%, de tenue retroceder. Quedó el Merval -alguien sabrá por qué- como bandera en la jornada, arribando al término del día con un 0,77% de aumento en su nómina ponderada. Nivel de 2.765 puntos, con diferencias muy parejas -de «35» a «33»- en aumento y descensos. Entre las líderes más predominantes se distinguió Tenaris, alcanzando un 2,81% de mejora, en tanto la plaza de G, Galicia estableció positivo en casi el 0,9%. También buen trayecto en plaza de Banco Macro -al 2,44- con lo más perjudicado en nombre del Hipotecario, un 2,6%. Domec y Polledo por las alzas -8,2% y el 5,6%-, con los dos molinos -Semino y Morixe- por las bajas, con un 4,4% y un 6,5%, fueron los puntos extremos de la rueda. Un viernes donde se hicieron $ 45 millones efectivos, levantando la puntería en tal aspecto y siendo el mejor rasgo de la monótona fecha global.
La semana: sacaron buen partido los índices referenciales, con el Merval a la cabeza y su 3,75%, el Dow llegando al 2,4% y el Bovespa en marca casi del 1,5%. Utilidad como extraída de la nada, sin que existieran motivos reales para dar curso de fortaleza. La Bolsa, basándose en el juego de ella misma. El mercado atacó.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario