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Viglione: "Inflación del INDEC es el triple de lo razonable"
Economista de FIEL asegura que el dólar se mantendrá hasta octubre, luego «van a acelerar tasa de devaluación»
Según Abel Viglione, la fuga de capitales siempre existió, porque los argentinos no confiamos en nuestro país. Y en los años electorales donde se elige presidente «fugamos más».
Periodista: ¿Cuál es su percepción de la actividad económica?
Abel Viglione: En el primer trimestre, sin datos oficiales, el producto bruto debe haber crecido alrededor del 7%, y es muy posible que haya desaceleración por delante con dispersión por sectores. Las familias adelantaron el ciclo de durables, y otros como el sector agropecuario se presentan con una reducida tasa de crecimiento respecto de 2010. Es decir que estamos en presencia de un período de desaceleración con dispersión.
P.: ¿Qué es lo que está impactando en la fuga de capitales?
A.V.: Fuga de capitales siempre existió. Los argentinos no confiamos en nuestro país. Normalmente se fugan entre 10.000 y 11.000 millones de dólares por año. En los años electorales en los que se elige presidente de la Nación, fugamos más, al igual que en años con fuertes conflictos. El año 2011 se va a presentar con una fuerte salida de capitales. Por ejemplo, en lo que va de junio, sólo la demanda minorista en el mercado oficial es de 140 millones de dólares diarios. De acelerarse la fuga de capitales, debería tener un efecto negativo en el nivel de actividad.
P.: ¿Cómo va a evolucionar el dólar?
A.V.: El dólar se va a mantener estable hasta la elección presidencial de octubre. Después van a acelerar la tasa de devaluación.
P.: ¿Cómo ve esta coyuntura de trabas comerciales en el Mercosur?
A.V.: La Argentina en 2007 inicia trabas sobre el comercio exterior. Fue sobre China primero, en textiles, calzado, zapatillas y otras cosas más. El resultado fue una traba a la exportación argentina de aceite de soja por una barrera sanitaria. En 2008 fue en la frontera con Brasil; y en 2010 pusimos licencias no automáticas que ampliamos en 2011. Más del 20% de los productos que importamos está regulado por licencias no automáticas y eso siempre ocasiona represalias por parte de los países afectados en el comercio, eso debería ser lo que acontecería en el futuro si la Argentina tarda más de 60 días en aprobarlas. Las trabas lo único que producen es una suba del precio de los bienes sustitutos de importación, y lo paga el consumidor con un mayor precio.
P.: ¿Qué evolución tendrá la inflación?
A.V.: Con este nivel de actividad y el intento del Gobierno de seguir expandiendo demanda agregada, la probabilidad de que la tasa de inflación verdadera se reduzca es prácticamente inexistente. Tasas de inflación elevadas, incluso la oficial del 9,7%, que nos ubica en tasas similares a las de Ghana, Kenya, Ucrania, Bangladesh, Egipto, Nigeria, desincentivan los procesos de inversión por parte del sector privado, lo que afecta a futuro la tasa de crecimiento de la economía. La Argentina tiene una inflación oficial de entre tres y tres veces y media por encima de la inflación en países razonables, incluso nuestros vecinos. Ni hablemos de la tasa de inflación verdadera.
P.: ¿Qué sectores están mejor, y cuáles peor?
A.V.: En el corto plazo hay un adelantamiento del ciclo de consumo de bienes durables que impulsa la producción. Como acontece desde 2007, la restricción de gas natural afectará en el invierno de 2011, al igual que la eléctrica puede afectar en el verano, con lo cual los productores de bienes intermedios se verían afectados por ellas. Transporte y almacenamiento parecen ser sectores que crecerán en forma significativa.
P.: ¿Cuál es la herencia económica que le quedará al próximo Gobierno?
A.V.: Cualquiera sea el signo político del Gobierno que asuma en diciembre de 2011, es claro que el problema central para ser atacado es el proceso inflacionario, de hecho eso es ya una muy mala herencia, porque 43 países desarrollados o en desarrollo durante el final del ciclo pasado presentaban fenómenos inflacionarios, y 26 de ellos lograron reducir la inflación a un dígito aplicando políticas contractivas, sean monetarias, fiscales, o de revaluación de monedas, pero en todos los casos ello determinó una desaceleración del ritmo de crecimiento, y en algunos caso una contracción del PBI.
Entrevista de Lorena Hak

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