11 de octubre 2012 - 00:26

Violento enfrentamiento de la UOCRA en Florencio Varela

Nueva batalla entre facciones dejó una decena de heridos y graves daños

La sede de la UOCRA en Florencio Varela mostró ayer las huellas de la batalla campal, en el marco de la dura interna con la seccional de Lomas de Zamora.
La sede de la UOCRA en Florencio Varela mostró ayer las huellas de la batalla campal, en el marco de la dura interna con la seccional de Lomas de Zamora.
Buenos Aires - La UOCRA anotó en la mañana de ayer un nuevo y tenso capítulo en su violento historial reciente signado por las disputas internas, de la mano de un ataque con bombas molotov a la seccional Florencio Varela que dejó el saldo de al menos 4 heridos de bala y 7 de arma blanca, 53 detenidos, más de una decena de vehículos incendiados y fuertes daños materiales en la sede.

Fue el tercer foco de violencia gremial en el país en cinco días, luego de la balacera del sábado tras una asamblea petrolera en Comodoro Rivadavia (Chubut), y la agresión con una bomba casera a la sede moyanista de Camioneros en Rosario el pasado lunes.

En el caso de la UOCRA bonaerense, el irracional episodio se inscribe en el duro enfrentamiento entre facciones en el sindicato que a nivel nacional conduce Gerardo Martínez, alineado con la flamante CGT oficialista que lidera Antonio Caló.

Precisamente, la seccional que según testigos supuestamente motorizó los incidentes de ayer -la de Lomas de Zamora, cuyo secretario adjunto es Walter «El Lobizón» Leguizamón- ya protagonizó serios disturbios en abril pasado, cuando dos de sus gremialistas balearon a delegados de Florencio Varela (regional que incluye a Quilmes y Berazategui), dejando 11 heridos, uno de los cuales quedó parapléjico.

Por ese episodio estallado en esa zona del sur del Conurbano, Leguizamón -otrora de Quilmes, y quien luego desembarcó en Lomas de Zamora- permaneció detenido cerca de un mes.

Según indican en pasillos gremiales, en la disputa entre ambos grupos antagónicos pesaría fuerte el control sobre beneficios monetarios ilegales por dejar «pasar» irregularidades de las empresas en las obras, aunque algunos hablan también de un presunto entuerto de corte familiar entre Leguizamón y el secretario adjunto de la UOCRA de Varela-Quilmes, Daniel Figueredo.

«Yo respondo a Martínez, pero si pasan todos estos hechos es porque los está avalando, y entonces me pongo en la vereda de enfrente», disparó ayer Figueredo desde la seccional de Florencio Varela, donde semanas atrás renunció su titular, Juan «El Lagarto» Olmedo, por lo cual penden las elecciones de rigor.

Ayer la UOCRA nacional repudió «el vandalismo y la violencia irracional de quienes no respetan el valor supremo de la vida, que nada tienen que ver con los trabajadores ni con su legítima representación sindical».

Además anunció su decisión de presentarse «como particular danmificado y querellante en la causa, instando a que todo el peso de la ley castigue a los responsables».

«Cualquiera que porte un arma o ejerza la violencia no puede considerarse un trabajador, y mucho menos aspirar a la representación legítima de los trabajadores constructores», remarcó.

Por su parte, el intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, enfatizó que «no es la primera vez que ocurre» y que «la comunidad pide un punto final a estas formas antidemocráticas que apelan a la violencia como único recurso».

El violento episodio de ayer se produjo cerca de las 8.40, cuando arribó al lugar en un camión un grupo de manifestantes y atacó con bombas molotov la sede gremial, ubicada en la avenida San Martín al 1700, donde en ese momento se encontraban 12 personas.

El enfrentamiento incluyó uso de armas blancas y de fuego, y golpes de puño, mientras que fueron incendiados al menos cuatro vehículos fuera de la sede y otros en el subsuelo del edificio, lo que ameritó la intervención de tres dotaciones de bomberos.

«Empezaron a saltar sobre los vehículos que estaban afuera y a romper los vidrios, después escuchamos estruendos -calculo que fueron tiros- e ingresaron a la fuerza al local; intentamos sacarlos y no pudimos», dijo el vocal de la seccional Florencio Varela, Javier Peralta.

«Nos golpearon, algunos fueron heridos de arma blanca, y empezaron a prender fuego la sede y los autos que estaban afuera», denunció.

Según Peralta, algunos de los atacantes «llevaban remeras con el nombre de Leguizamón», aunque no pudo confirmar que «los agresores pertenezcan a la sede de Lomas de Zamora».

El dirigente también confirmó que hay un proceso eleccionario en marcha para renovar las autoridades del Consejo Directivo de su seccional de la UOCRA.

«Acá no hay una interna gremial; acá hay delincuentes que se han juntado, que andan apretando por las obras de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui, y ya hay denuncias de empresarios y obreros en distintas comisarías», dijo.

Los heridos fueron llevados al Hospital «Mi Pueblo». Tras las aprehensiones, un nutrido grupo de manifestantes se trasladó a la seccional policial donde fueron llevados los detenidos, por lo que la seguridad del lugar fue reforzada.

Los disturbios son investigados por la fiscal Clarisa Antonini de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI), descentralizada de Florencio Varela.

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