11 de marzo 2010 - 00:00

Volvió Cavallo: advierte por ‘‘tarifazo ineludible’’

Domingo Cavallo
Domingo Cavallo
«No voy a ser candidato en el corto plazo; en el largo plazo, no sé». Así lo afirmó Domingo Cavallo ayer, en una charla ante empresarios, banqueros, consultores y ex funcionarios que se reunieron en el Club Americano para escucharlo.

Llegó acompañado por Horacio Tomás Liendo, uno de sus colaboradores más fieles. «No habrá colapso económico, pero hay condiciones muy malas. Estamos viviendo un clima de estanflación, con mucha inflación reprimida, al mismo tiempo que desinversión», inició su exposición en la que habló sobre la situación política y económica actual.

Luego emprendió la crítica a la política exterior del matrimonio Kirchner y su vocación por el intervencionismo en la economía, pilares -dijo- de los malos resultados en la economía del país. «La Argentina tiene una economía muy mal conectada con el mundo y muy desorganizada internamente. La administración de Eduardo Duhalde primero y sobre todo de Néstor Kirchner después, han recreado los mismos defectos que tenía la economía en los ochenta».

A continuación, los principales puntos de su exposición: 

  • El modelo trágicamente erróneo fue una devaluación más allá de lo que hubiera sido necesario. Eso fue así porque antes de devaluar pesificaron y la gente que tenía dólares se encontró de golpe con que tenía pesos desvalorizados y quiso recomponer rápidamente su portafolio en dólares y entonces el precio del dólar subió a cuatro pesos, cuando lo razonable hubiera sido que se fuera a 1,40.  

  • Lo que tiene que venir es un sinceramiento, es decir: dejar que las tarifas de los servicios públicos reflejen la realidad, eliminar las retenciones y las prohibiciones para exportar, de forma que los precios de los productos agropecuarios también reflejen la realidad de los mercados.

  • Esto va a dar lugar a un tarifazo que es ineludible. Claro, los Kirchner están retrasando la oportunidad política del anuncio y que el costo lo pague el Gobierno que viene; no serán ellos.  

  • El peligro es que todo esto lleve a un clima inflacionario todavía más severo del que hoy se está viviendo y que el mismo cree más incertidumbre, paralice más aún la inversión y acentúe la estanflación. Eso es lo peor que nos puede pasar.

  • Para atenuar el impacto del sinceramiento sobre la inflación sería necesario gozar de crédito para financiar en parte el déficit con financiamiento y no con emisión monetaria, pero este Gobierno prácticamente está imposibilitado de recrear el crédito para la Argentina, porque nadie le cree, ni le va a creer aun cuando anunciara políticas correctas. No quieren la auditoría del FMI, que es una herramienta idónea para recuperar la credibilidad.  

  • El país debe retornar a la relación con el mundo que se tenía en los 90, y reestructurar la economía, sacar el Estado de las decisiones que entorpecen el mercado y los precios.

  • La visión de Carlos Menem, de cómo había que incluir al país en el orden internacional y el alineamiento económico, fueron la matriz del respeto que se ganó la Argentina en aquellos años.

  • No voy a mencionar solamente a un candidato, porque luego me dicen que si lo nombro le hago perder votos. Julio Cobos creo que tiene muy buenas intenciones; es sensato y con equipo, pero tiene que evitar que Eduardo Duhalde lo rodee con ideas y gente. Carlos Reutemann es muy sensato y equilibrado. De Narváez también es interesante, como vice, no como gobernador. Macri, puede ser, pero está muy comprometido con la administración de la Ciudad de Buenos Aires. Felipe Solá es un político hábil, pero no sé si inspira la confianza suficiente; podría ser.

  • De los Rodríguez Saá, Alberto es el que tiene más imagen de estadista. Sé que me falta una, la señora Carrió, no la veo, aunque es indiscutible su inteligencia para rodearse de gente capaz como Alfonso Prat Gay, pero tiene actitudes autoritarias y autosuficientes como los Kirchner. Ha dicho falsedades como aquella denuncia contra mí porque tenía una supuesta cuenta junto a los hermanos Rhom y a David Mulford. Todo eso está probado en la Justicia que fue fraguado por un personaje, un ciudadano norteamericano dedicado a la falsificación de documentos públicos. Este hombre falsificó la titularidad de esas cuentas y la señora Carrió usó esa información que sabía era falsa para denunciarme en la Justicia.
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