Volvió la tensión petrolera en el Sur

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Tabajadores petroleros de Santa Cruz iniciaron ayer un paro por tiempo indeterminado -que incluyó la toma de la planta de Punta Loyola, a 30 kilómetros de Río Gallegos- para reclamar por la continuidad del nivel de empleo en el sector, luego de la presentación del plan de inversiones por parte de las operadoras al Gobierno provincial.
Allí se indicaría «una reducción del 70% del presupuesto con relación al año pasado, y el retiro de cuatro equipos de perforación -sólo en la zona sur, 11 en el Norte-, lo que implica que mucha gente se va a quedar sin trabajo», señalaron a este diario desde el Sindicato de Petroleros Privados.
El delegado de la Cuenca Austral, Luis Cárdenas, dijo que «hay empresas que afirman que no harán perforaciones en este año ni en 2010 y eso implica que habrá gente que quedará sin trabajo».
Con ese argumento resolvieron la medida de fuerza, que se aplicaban ayer tanto en el sur de la provincia, como en el norte santacruceño (en yacimientos del golfo San Jorge), afectando a unos 2.000 trabajadores de las empresas Oxy, Pride, Petrobras y Chevron.
Los trabajadores de la planta de almacenamiento de Punta Loyola, a 30 kilómetros de Río Gallegos, «pararon la producción», aseguró a este diario el delegado gremial Leonel Gómez, y agregó que la medida «va a continuar por un tiempo, porque más allá de que nos convoque el Gobierno, tiene que haber un plan de inversiones nuevo». Desde el gremio subrayaron que las empresas presentaron un proyecto de inversiones donde «a futuro habrá más despidos por la baja de la producción».
Las operadoras que señalan desde el sindicato son Petrobras y Chevron, que son las dos que presentaron los proyectos.
Unos 150 empleados -los que quedaron sujetos a despido- de la planta de Loyola estaban ayer dentro de la planta. Asimismo, el dirigente aseguró que «la metodología es no hacer cortes de ruta para no afectar a terceros, pero depende de las repercusiones». Loyola es un puerto que se usa como playa de acopio de petróleo para luego exportarlo. Por este motivo, la medida de fuerza afectaría a la producción en «alrededor de 3.000 metros cúbicos/día; eso sólo en Río Gallegos», dice Gómez.
En noviembre del año pasado, las empresas y el sindicato conducido por el combativo Héctor Segovia firmaron un acuerdo de paz laboral, donde hubo un compromiso para frenar despidos mientras no se realicen medidas de fuerza. «En enero despidieron a 15 personas, y nos pareció imprudente iniciar un paro que podía afectar a más trabajadores. Ellos rompieron el acuerdo primero. Ahora con esto del plan de inversiones no podemos mantenernos pasivos», retrucó Gómez. «Años que no han invertido como corresponde cuando el petróleo estaba alto, ahora no pueden comenzar a despedir», subrayó.
En tanto, en el Norte provincial los empleados de Oxy se manifestaban en la planta y en la ruta, pero sin cortes. No obstante, anoche concretaban una audiencia en la que se esperaba un acuerdo. El conflicto puede ocasionarle a las provincias petroleras serias pérdidas en concepto de regalías.
En sintonía, el titular del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro y Neuquén, Guillermo Pereyra, aseguró que más de 1.800 trabajadores petroleros quedaron cesantes. En este marco, señaló que se reunirá con empresarios para exigir que se respete el acuerdo firmado en noviembre, o de lo contrario impulsarán medidas de fuerza.

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