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Votación dejó fisuras entre los republicanos
El rostro del republicano Peter King no engaña. Los legisladores quedaron muy divididos tras la votación por el acuerdo fiscal y manifestaron sus diferencias.
La aprobación de la ley en la Cámara baja, por 257 votos a favor frente a 167 en contra, se llevó a cabo mucho después de que el Senado aprobase el plan por abrumadora mayoría, y contó con el «sí» de 85 republicanos, mientras que otros 151 la rechazaron.
Llamadas
Desde el pleno de la Cámara baja, Boehner evadió hacer comentarios antes o después del voto de la medida, que convirtió en permanentes, para la mayoría de los estadounidenses, las rebajas fiscales introducidas en 2001 por el presidente republicano George W. Bush.
Las llamadas a la oficina de Boehner se topaban ayer únicamente con una grabación que advertía de «un alto volumen de llamadas» y reproducía melodías patrióticas.
Al final, 172 demócratas y 85 republicanos aprobaron el plan fiscal, mientras que 16 demócratas y 151 republicanos lo rechazaron, entre ellos, el líder de la mayoría en la Cámara baja, Eric Cantor, y el republicano número tres en ese órgano, Kevin McCarthy.
Mientras, diversos líderes conservadores recurrieron a las redes sociales para airear sus protestas en contra del plan fiscal, que de hecho aumenta los impuestos para hogares con ingresos de más de 450.000 dólares.
El expresidente de la Cámara baja y excandidato presidencial republicano Newt Gingrich dijo en su cuenta de Twitter que el Partido Republicano lleva ya dos meses «de derrota y rendición», mientras que el magnate neoyorquino Donald Trump, próximo a los conservadores, señaló que los republicanos «¡podrían ser los peores negociadores en la historia!».
«Boehner no tiene ninguna idea del daño que le está haciendo al corazón y alma del Partido Republicano», se lamentó, por su parte, el comentarista Bryan J. Fischer.
Fracaso
El descontento hacia Boehner quedó de manifiesto el pasado 20 de diciembre, cuando éste no logró recabar apoyo entre sus correligionarios para sacar adelante su plan B como alternativa a la propuesta de la Casa Blanca para evitar el «abismo fiscal».
Pese a la rebelión de los republicanos en contra del plan fiscal en la Cámara baja, nadie ha puesto en duda que Boehner mantenga su cargo como presidente de ese órgano, cuando el nuevo Congreso preste juramento hoy.
Agencia EFE


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