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Voto castigo a Obama: republicanos avanzan y controlarán la Cámara baja
Barack Obama (arriba) deberá lidiar desde hoy con los efectos políticos de su derrota en los comicios de mitad de mandato. La crisis económica hizo difícil la decisión para muchos electores que habían acompañado con esperanza la llegada del demócrata a la Casa Blanca (derecha).
Asimismo, en la pugna por las gobernaciones, la oposición ganaba 6 a manos de los oficialismo. De esa carrera en particular se destacaban los triunfos del demócrata Andrew Cuomo, en Nueva York, y el del republicano Rick Scott, en Florida. Además, por primera vez desde su creación, el movimiento ultraconservador Tea Party conseguía escaños en el Senado.
Tras menos de dos años de Gobierno de Obama, ayer se renovaban los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 37 de las 100 bancas del Senado y 37 de 50 gobernaciones. La ansiedad por la débil economía y el elevado desempleo se transformó en un evidente voto castigo para el presidente demócrata: según una encuesta a boca de urna de Gallup, el 64% de la población que concurrió a votar se declaró disconforme con su Gobierno.
La oposición republicana tenía anoche un arranque altamente positivo al abrirse el recuento. Según las primeras proyecciones de las cadenas televisivas, dos de los candidatos apoyados por el ultraconservador Tea Party de más alto perfil, Marco Rubio en Florida (ver aparte) y Rand Paul en Kentucky, ganaron sus carreras por una banca en el Senado del Congreso de Estados Unidos. Este movimiento debe su nombre al histórico motín que preparó el terreno para la Guerra de Independencia en los años 1770.
Los republicanos celebraban, además, victorias en los comicios para senador en Indiana, donde Dan Coats venció al demócrata Brad Ellsworth; en Georgia, con el actual legislador Johnny Isakson vencedor sobre Michael Thurmond; y Carolina del Sur, donde otro mimado del Tea Party, Jim DeMint, derrotó a Alvin Greene. La oposición se alzó también con victorias en Missouri, New Hampshire y Ohio. Hasta el cierre de esta edición, los demócratas solamente habían ganado en Vermont y en Delaware, donde perdió una importante referente del Tea Party.
Sondeos de opinión y analistas independientes habían proyectado que los republicanos ganarían al menos 50 escaños adicionales en la Cámara de Representantes, mucho más que los 39 que necesitaban para asumir su control y sacar de su cargo a la líder de la Cámara baja, la progresista Nancy Pelosi. Más de 90 asientos demócratas estaban en peligro, de acuerdo con el independiente Cook Political Report.
Obama palpitaba una sonora derrota y a mitad de la tarde ya había enviado un mensaje a la oposición. «Mi esperanza es poder cooperar con los republicanos», afirmó en una entrevista difundida por una radio de Chicago. Asimismo, señaló que «el tipo de compromisos que se hará (con sus detractores) dependerá de cómo luzca» la composición parlamentaria.
El presidente urgió durante todo el día por radio y a través de Twitter a los votantes jóvenes y a los electores de minorías a que apoyen a los demócratas.
«¿Podés usar 15 minutos de este día para llamar a los electores y decirles lo importante que es que salgan a votar?», escribió Obama en su cuenta en la red de micro blogs Twitter.
En un último intento frenético por captar votantes -en Estados Unidos no existe la veda electoral- el mandatario advirtió que los republicanos buscarán revertir la mentada reforma sanitaria y la ley de regulación de los mercados financieros, al tiempo que habrá un ajuste del gasto público. «Ésa será su agenda», lamentó.
Ya con los datos que habían sido suministrados ayer, se presumía que en los próximos dos años la administración demócrata enfrentará una parálisis legislativa que, además de frenar la recuperación económica, enfriará proyectos esenciales como una nueva legislación favorable a los inmigrantes.
Obama llegó al poder con la promesa de cambiar el estilo de hacer política en Washington, pero ahora fueron los republicanos los que advirtieron que quieren darle la vuelta al programa demócrata hasta convertirlo en irreconocible. Tradicionalmente, el partido en la Casa Blanca en EE.UU. pierde escaños en el Congreso en las elecciones de medio mandato. Sin embargo, en esta ocasión la derrota apuntaba a ser más amplia, por lo menos en la Cámara baja.
La polémica electoral también venía servida con los referendos, como la denominada propuesta 19 en California para legalizar la marihuana, que despertó fuertes críticas de México y Colombia.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA


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