18 de abril 2011 - 00:00

Vuelve campo a la ruta: piquete contra importación desde Brasil

Los productores porcinos de la Federación Agraria Argentina (FAA) se movilizarán el miércoles al puente Rosario-Victoria, que une las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, para reclamar al Gobierno que restrinja el ingreso de cerdos de Brasil y que ponga freno a las maniobras de los frigoríficos importadores.

Ese día, desde las 10, harán una protesta encabezada por el presidente de la entidad, Eduardo Buzzi, sobre el puente Rosario-Victoria contra el ingreso de carne de cerdo desde el exterior (principalmente de Brasil, desde donde se importa pulpa de cerdo para elaborar embutidos), que está limitando la posibilidad de los chacareros de colocar su producción en el mercado local.

Durante el acto, los productores se apostarán sobre el puente Rosario-Victoria ya que por allí ingresa buena parte de las mercaderías que provienen del país limítrofe. «Vamos a movilizarnos para exigir que se ponga freno a las políticas discriminatorias de los frigoríficos importadores, que se repiten en los últimos meses ante la inacción del Gobierno», señaló ayer Omar Príncipe, el secretario gremial de FAA.

«Especulan para bajar el precio que pagan al productor. Nos condenan a nosotros y no trasladan el beneficio al consumidor. Son un puñado de firmas que controlan el mercado, y son los únicos beneficiados con esta situación», agregó.

Según datos de la entidad gremial, en los últimos cuatro meses creció la importación de pulpa de cerdo un 85% respecto de los mismos meses del año anterior, y los frigoríficos importadores abarrotaron las cámaras de pulpa de cerdo, cubriendo su stock para los próximos 5 o 6 meses. «Las pocas ventas que realizan nuestros productores se efectúan a un 30% menos del valor que tenía el kilo de cerdo en pie, de $ 7,20 a $ 5,20», dijo la entidad.

Además, aseguró que «los empresarios se benefician ante esta desleal competencia, bajando el precio del cerdo vivo, pero no lo trasladan al consumidor. Su rentabilidad creció un 40% más de lo habitual». Y agregó: «Al importar pulpa se ponen en riesgo los puestos de trabajo de miles de trabajadores matarifes. Esta situación beneficia a un minúsculo puñado de empresarios, que generalmente manejan la cadena en forma completa (cría, engorde, matadero, frigorífico, la importación cuando les conviene y la exportación de los productos elaborados)».

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