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Vuelve corte del puente contra pastera Botnia
La convocatoria a la protesta se realiza en el marco de la séptima edición de la tradicional caminata sobre el puente denominada «Abrazo al río Uruguay». Ya confirmaron su presencia tanto el vicegobernador de Sergio Urribarri, José Laurrito, y el candidato a gobernador por el Frente Entrerriano Federal, Jorge Busti, además de legisladores provinciales e intendentes.
La movilización incluirá una ceremonia ecuménica en defensa de la vida y el cuidado del medioambiente, la lectura de una proclama bajo el título «No a las papeleras» y, sobre el cierre, un gran fogón luego de la marcha que arrancará en Arroyo Verde, hito de la resistencia de esa ciudad frente a la instalación de la pastera.
Ayer, la Municipalidad de Gualeguaychú realizaba tareas de limpieza con una cuadrilla de obreros que trabajan en el desmalezamiento y limpieza de Arroyo Verde y sectores cercanos al óvalo próximo al puente internacional.
La ruta exhibe actualmente un movimiento que antes no tenía debido a que era una «zona muerta» por el corte que se prolongó por casi tres años. Al tránsito de camiones y autos que circulan por la 136, se suma todo el sector administrativo de la aduana, oficinas de los despachantes, como también el bar adonde concurren camioneros y personal que trabaja en ese lugar. El abogado de la asamblea, Luis Leissa, ratificó el espíritu de continuar reclamando la relocalización de la ex Botnia, al tiempo que manifestó: «El conflicto con Uruguay no está resuelto. La CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay) no ha tenido la energía ni la intensidad que debería tener en este tema y el río Uruguay está más cerca de ser el Riachuelo».
El lunes y martes últimos, científicos de la Argentina y Uruguay ingresaron a la pastera a modo de «ensayo» de lo que serán desde fines de mes los monitoreos conjuntos acordados el año pasado por los cancilleres Héctor Timerman y su par uruguayo, Luis Almagro.
En simultáneo, sorprendió a la delegación argentina la confirmación por parte del Gobierno de José Mujica de la modificación -vía decreto- de los parámetros ambientales que rigen el funcionamiento de Botnia.
«Uruguay tomó una decisión unilateral que tiene que ver con la imposibilidad que muestra día a día de frenar un proceso de contaminación, y lo que busca es una pátina de legalidad», explicó Leissa.
La noticia generó malestar de este lado del río, exasperando también el ánimo de los ambientalistas. La lectura supone que al haber elevado de 30° a 37° la temperatura permitida para las emanaciones de la pastera, Uruguay aumenta las posibilidades que tiene la empresa, desconociendo las consecuencias que tendría arrojar residuos en el río Uruguay a una temperatura mayor, cuando se sabe que eso afecta y compromete la suerte del río.


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