Washington - El Gobierno norteamericano afirmó ayer que 10 de las 19 mayores entidades financieras del país necesitan en conjunto unos u$s 74.600 millones adicionales de capital para afrontar potenciales pérdidas si la recesión se acentúa.
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El Bank of America tiene la mayor necesidad de capital, con u$s 33.900 millones, mientras que Wells Fargo precisa u$s 13.700 millones; GMAC, u$s 11.500 millones; y Citigroup sólo u$s 5.500 millones.
Esos cálculos son el resultado de dos meses y medio de análisis exhaustivos de los balances bancarios, un proceso acuñado como «prueba de resistencia» o «stress test» con el que el Gobierno de Obama busca restaurar la confianza en el sector financiero. Los reguladores norteamericanos han hecho hincapié en que la salud del sistema bancario es un requisito imprescindible para la recuperación económica de Estados Unidos. El Gobierno ha insistido en que no permitirá que ninguno de los bancos participantes en el proceso se vaya a pique.
Los bancos que necesitan más capital tendrán hasta el próximo 8 de junio para desarrollar un plan de acción que deberá ser aprobado posteriormente por las autoridades. El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, dijo ayer en rueda de prensa que lo importante de las «pruebas de resistencia» es la transparencia que arrojan sobre el estado del sistema bancario. «Creo que eso hará posible que fluya más dinero hacia el sistema financiero, hará que resulte más fácil recaudar nuevo capital de fuentes privadas», señaló Geithner.
Añadió que también será más sencillo para los bancos cancelar la deuda que tienen contraída con el Gobierno. Pero reconoció que «tenemos mucho trabajo todavía para arreglar el sistema». «Creo que producirá un sistema bancario más eficiente y robusto», concluyó.
Por su parte, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo en un comunicado que las pruebas de tensión y el programa de capitales del Tesoro ayudarían a restaurar la estabilidad en el sistema bancario de Estados Unidos. «Estos programas desempeñan un rol crítico para asegurar que el sector bancario de Estados Unidos esté es una posición fortalecida», dijo Bernanke. «Nuestro Gobierno, a través del Departamento del Tesoro, está listo para proveer de capital adicional si fuera necesario para asegurarnos que nuestro sistema bancario podría atravesar una caída económica desafiante», señaló en un comunicado.
Los resultados de las «pruebas de tensión» a la banca, que puso a más de 150 funcionarios a escrutar los libros de los 19 principales bancos de Estados Unidos, trazaron definitivamente una línea entre las instituciones saludables y las débiles, y cuantificaron exactamente cuánto capital necesitan levantar las firmas.
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