1 de noviembre 2016 - 00:00

Wall Street se prepara para aumentar su volatilidad

El mercado espera por las elecciones presidenciales, que se llevarán a cabo el próximo 8 de noviembre. Ambos candidatos cuentan con elevados niveles de desaprobación.

 Pocas veces en la historia hemos visto cómo dos candidatos con alto grado de desaprobación pugnan por el gobierno de la Casa Blanca, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump.

Ambos candidatos generan rechazos entre propios y extraños, aunque Trump ha hecho méritos para ganarse la enemistad del voto femenino y el latino por sus comentarios, y los tres debates marcaron según los opinólogos un triunfo de la candidata demócrata que parece encaminarse a una victoria en las próximas elecciones.

En efecto, las encuestas muestran a Hillary Clinton con una clara ventaja, pero las experiencias surgidas por el "Brexit" y el referendo colombiano en donde la salida del Reino Unido de Europa y el triunfo del NO fueron verdaderas sorpresas en contra de lo que sostenían las encuestas, mantiene cautos a los analistas y al mismo mercado financiero, ante lo que pueda ocurrir el supermartes de noviembre.

El mismo Trump generó controversia al decir que él aceptaría los resultados eleccionarios siempre y cuando él fuera el ganador, generando dudas del escenario que podría acontecer si, como dicen las encuestas, el triunfo de Hillary se materializa.

EU tiene en la historia más reciente una elección en donde el candidato demócrata en el año 2000 sumara más votos que el republicano Gore que Bush y un polémico recuento voto a voto en Florida terminó inclinando los delegados para que George W. Bush fuera ungido presidente en el período 2001-2004. En dicha oportunidad Al Gore acató los resultados frenando una posible crisis institucional en el país del norte.

¿Qué ocurrirá el día 9 de noviembre con los resultados puestos?, es algo que más de uno quisiera saberlo y la reacción de los candidatos ante el veredicto de las urnas luego de lo dicho por el republicano genera un motivo adicional de incertidumbre.

Wall Street se ha mantenido en un rango de operaciones muy limitado desde los techos de Agosto en los 18668 puntos de Dow y los 2193 puntos del S&P500, más aún las encuestas de sentimiento muestran que más del 86 por ciento de los participantes cree que esta situación perdurará hasta la elección misma que ya pueda visualizarse en el horizonte.

El Dow Jones industrial ha dejado bien claro su zona de soporte en los 17.950-18.000 puntos, mientras que el S&P500 ha hecho lo propio en los 2118-2120 puntos, desde el punto de vista técnico estos niveles tienen una importancia significativa ya que representan la zona de techos de 2015 y de 2016, cumpliendo con la regla técnica que una resistencia superada se transforma en fuerte soporte, estas zonas se han transformados en bastiones de los alcistas que una y otra vez han defendido su posición en estos niveles.

Los bajistas también vienen haciendo su trabajo; desde los techos de agosto, todos los intentos alcistas han sido rechazados con la característica de que los picos que hemos observado desde agosto han sido tanto en el s&p500 y en el Dow cada vez menores.

Los últimos más importantes y significativos son los 18.399 del Dow y los 2.169 puntos para el S&P500 que consideraremos los bastiones de los bajistas y que ha mantenido la característica de picos menores en los últimos tres meses. El desenlace de este rango acotado debe ocurrir muy pronto, y si consideramos que el mercado sanciona consensos, es posible que ocurra antes de las elecciones de noviembre.

Si la ruptura se diera por el lado de abajo perforando soportes la volatilidad se incrementaría notoriamente ya que el techo de 18.668 puntos podría haber marcado el fin de la onda (5) de la serie desde marzo de 2009 y con ello cerrar un ciclo alcista muy grande desde los pisos de 1974. Si este fuera el caso, la tendencia bajista que se iniciará puede ser severa y rápida para ir a niveles de 17.000 de Dow y 1991 de S&P500 como mínimo y posiblemente debajo de los mínimos anuales de 15.350 del Dow y de 1810 para el S&P500, no debería extrañarnos que se repitan sucesos como agosto de 2015 o agosto del año 2011 en donde en pocos días el mercado generó un fuerte selloff con ventas tipo pánicos y regresando guarismos de caídas como enero y febrero de este año que curiosamente lucen muy lejanos en la mente de los operadores.

Si por el contrario el mercado generara la superación de 18.400 las posibilidades de los alcistas se incrementarán pudiendo generar ello la extensión de la onda (5) desde marzo de 2009 para entregarnos un techo épico del mercado más adelante ampliando la burbuja especulativa que se encuentra la Bolsa americana y que le podría explotar al próximo gobernante cualquiera fuera éste.

Es curioso parece ser que el daño menor sería si el mercado rompe hacia abajo porque si bien la caída puede ser severa, ésta será rápida tal como las aceitunas caen del olivo para luego el mercado nuevamente florecer, en este caso en un período de auge para 2017-2021; si Wall Street cae fuerte en las próximas semanas, seguramente dará a una gran oportunidad de compra para 2017-2020 aunque en niveles sustancialmente más deprimidos.

Si el mercado continúa con la euforia, el techo será más importante y de un grado mayor quizás dando por finalizada la serie desde 1941 o desde 1932 con un mercado bajista más duradero en tiempos y en precios que si el camino elegido fuera la caída apanicada y rápida.

En cualquier caso, el rango actual acotado prepara el terreno para el regreso de la volatilidad y creemos que tarde o temprano el mercado ajustará gran parte de las ganancias generadas desde marzo de 2009 tanto en el Dow como el S&P500.

En el año Fibonacci hemos tenido dos meses de fuertes caídas de Bolsas, commodities; luego hemos tenido fuertes recuperaciones, en el caso de la Bolsa americana con un movimiento a nuevos máximos históricos, y en el caso de los commodities en contratendencias importantes de techos muy significativos que se vieran en los años 2008-2011.

En las últimas semanas hemos asistido a un revival del superdólar americano que ha metido mucha presión a la libra esterlina y al euro; esta tendencia puede acentuarse hasta que el dólar index encuentre su techo de la onda 5, y el euro pueda perforar sus mínimos de 1,04 de los últimos años y la libra continúe su histórica depreciación quizás a niveles mínimos de 30 años más cerca de los 1.05 registrados en el año 1985.

Los mercados prometen volatilidad para las próximas semanas antes y después de las elecciones; veremos qué dice Wall Street y sobre la base de ello sin dudas tendremos una reacción en cadena de commodities, monedas y bonos en consecuencia.

Es una buena oportunidad para dar seguimiento a la coyuntura de Bolsas mundiales, commodities, monedas, Bolsa y bonos argentinos, a través de nuestros reportes y asesoría con más de 25 años en presencia en todo Latinoamérica con los Ruartes Reports y asesoramiento a su medida, esperamos su contacto para navegar en forma conjunta la próxima volatilidad que promete ser importante.

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