21 de diciembre 2012 - 00:00

WASHINGTON: Un campo minado para Nahón

WASHINGTON: Un campo minado para Nahón
Con Cecilia Nahón comenzará la sintonía fina en los Estados Unidos. Será la gestión más importante de un representante del país ante Washington de todos los años de Gobiernos kirchneristas. Ni José Octavio Bordón, ni Héctor Timerman, ni Alfredo Chiaradía, ni Jorge Argüello se enfrentaron a las responsabilidades que deberá asumir Cecilia Nahón como embajadora de la Argentina ante los Estados Unidos. La exsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales deberá, ya en el primer trimestre de 2013, avanzar en cuatro de las cuestiones más problemáticas de la economía para los últimos tres años de gestión de Cristina de Kirchner.

Ya en la segunda quincena de enero, el Fondo Monetario Internacional (FMI) terminará de dar su veredicto (se supone negativo, el tema es qué tanto) sobre la medición de la inflación por parte del INDEC. El organismo financiero debe dar una determinación desde que Amado Boudou, en sus días de ministro de Economía, decidió que era el Fondo el que tenía que juzgar sobre el IPC. El rol de Nahón será negociar contra reloj para que, en abril, en la próxima reunión de otoño del FMI, la Argentina otra vez evite una sanción.

En su rol de negociadora, deberá hacer que los 42 juicios contra la Argentina en el CIADI, inclusive el último planteado por Repsol, sigan bajo la órbita de la protesta sin que el país envíe divisas a los demandantes, y que desde el Gobierno de Barack Obama la queja mayor se limite a no votar créditos ante el BID y el Banco Mundial, préstamos que igualmente son aprobados por las mayorías de ambas entidades. En total, son u$s 65.000 millones que se le reclaman al país, y desde febrero el tribunal comienza a trabajar en el caso argentino.

Nahón tendrá, además, que desplegar todo su potencial negociador y económico para que el Gobierno de Obama deje de denunciar a la Argentina ante la OMC, pero a su vez acepte que el país denuncie a Washington por el cierre de los mercados de la carne y los limones. De todos los temas en los que deberá trabajar la ahora embajadora, éste es quizás el que más domina. Suya fue la idea de hecho de denunciar a Estados Unidos al organismo como mecanismo de defensa por las críticas de proteccionismo contra la Argentina por las políticas comerciales del secretario Guillermo Moreno.

Nahón deberá finalmente coordinar, y opinar, ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York, cuando el 27 de febrero nuevamente el tema fondos buitre pase al primer grado de importancia. Ese día, el tribunal tendrá que tratar el pedido del fondo Elliot (entre otros) para que se le pague el 100% de la deuda, tal como convencieron a Thomas Griesa.

Mientras tanto, y por pedido especial de Cristina de Kirchner, Nahón continuará asesorando a la Presidente en todo lo que se refiera a las reuniones del G-20; el ámbito donde la jefa de Estado conoció a la embajadora y quedó cautivada por su capacidad.

La ahora diplomática dice estar preparada para estos desafíos. No tendrá tiempo para adaptaciones.

@cbugueno

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