Ya en su país, Williamson analiza polémico consejo

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Londres - El obispo Richard Williamson aterrizó a primera hora de la mañana de ayer en esta ciudad tras ser expulsado de la Argentina por el Gobierno de Cristina de Kirchner por su reiterada negación del Holocausto. Según informó la prensa británica, el religioso negacionista fue contactado por el historiador David Irving, de su misma ideología y condenado en Austria, y estudia sus consejos.
Contrariamente al modo en que se presentó en el aeropuerto de Ezeiza, cuando intentó pasar inadvertido con ropa deportiva y una gorrita, el religioso enfrentó a una nube de fotógrafos en Heathrow a cara descubierta.
El hermano de la Fraternidad San Pío X, de 68 años, fue rodeado por policías y se marchó sin hacer comentarios a decenas de periodistas que lo aguardaban. Williamson no tuvo dificultades para ingresar en el Reino Unido. «Es un ciudadano británico y aquí no cometió ningún delito», dijo un vocero del Ministerio del Interior en Londres.
Si bien de la Argentina fue expulsado por supuestas irregularidades en la información suministrada para obtener la residencia, el Gobierno de Cristina de Kirchner lo invitó a emigrar del país bajo amenaza de expulsión, luego de que se conocieran sus declaraciones que negaban la existencia de las cámaras de gas en Auschwitz y la matanza de 6 millones de judíos durante el nazismo. Para Williamson, en realidad, no murieron más de 300.000 durante el Holocausto.
Esas declaraciones, formuladas en noviembre pasado a la TV sueca, pero que trascendieron en todo el mundo cuando en enero el papa Benedicto XVI le quitó la excomunión con la que lo había sancionado su predecesor, Juan Pablo II, encendieron una polémica que aún no ha acabado. Entre otros, intervino la canciller alemana, Ángela Merkel pidiendo más dureza al Vaticano contra el negacionista, y el Papa hizo público en varias ocasiones en pocas semanas su absoluto rechazo al nazismo y a quienes lo relativizan.
La Fraternidad se distanció de las declaraciones del obispo sobre la Shoah, aunque como grupo también fue acusado de sostener opiniones antisemitas y antijudías. El arzobispo francés ultratradicionalista Marcel Lefebvre nombró obispos a Williamson y a otros tres religiosos en 1988 contra los deseos del Vaticano. A causa de ello, los cuatro fueron excomulgados.
La representación británica de la Fraternidad no quiso hacer declaraciones sobre el religioso, pero se presume que fue alojado por ellos. La central de la Fraternidad, en la suiza Menzingen, señaló que Williamson no viajó a Londres por mandato del jefe de la orden, Bernard Fellay, sino que fue una decisión personal del obispo. Fellay había instado al religioso a retirar sus afirmaciones sobre el Holocausto, lo que no ocurrió.
Entretanto, la fiscalía de la ciudad germana de Ratisbona negó los rumores que afirmaban que Alemania pediría la extradición del religioso. «No hay ninguna orden de captura ni de extradición», afirmó el fiscal Edgar Zach. Las investigaciones pueden tardar meses, agregó. Los medios británicos informaron que Williamson ya tomó contacto antes de su llegada a Londres con el polémico historiador y negacionista David Irving, de 70 años. «Él no es un negacionista del Holocausto, al igual que yo no cree en el alcance de todo ello», dijo Irving al diario The Times.
Irving envió a Williamson según aseguró un mail con recomendaciones acerca de qué declaraciones podía hacer sobre el Holocausto sin tener problemas. «Recibí una respuesta en la que me lo agradece», especificó. El historiador fue condenado en Austria por negar el Holocausto a tres años de cárcel, pero salió anticipadamente.
Agencias DPA y ANSA

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